Alexei quiere ser parte del renacer de Chicago

Alexei Ramirez #10 of the Chicago White Sox hits a two-run home run against the Minnesota Twins at Target Field in Minneapolis, Minnesota. (Hannah Foslien/Getty Images)

Hace apenas unos meses, el campocorto veterano de los Medias Blancas, Alexei Ramírez, se perfilaba como una pieza de cambio ideal.

El cubano de 33 años de edad fue convocado al Juego de Estrellas por primera vez en el 2014, temporada en la cual también ganó su segundo Bate de Plata. Con un año y US$10 millones restando en su contrato, más una opción del club de US$10 millones o una indemnización de US$1 millón para el 2016, Ramírez representaba una opción económica para un equipo contendiente y una pieza que le podía traer prospectos valiosos a Chicago.

Ramírez parecía ser más prescindible ante la presencia del prospecto Tim Anderson, a quien quizás le falten par de años para dar el salto a Grandes Ligas como campocorto. Marcus Semien, Tyler Saladino y el venezolano Carlos Sánchez estaban disponibles para hacerse cargo del puesto en el 2015.

Pero algo curioso pasó en el interino: El gerente general Rick Hahn convirtió a los Medias Blancas en contendientes para la postemporada mediante ocho movimientos de impacto. Semien fue enviado a Oakland en el canje en el que Chicago adquirió a Jeff Samardzija.

Entonces, Ramírez pasó de tener un pie fuera de los Medias Blancas a ser a una presencia valiosa en el clubhouse y en el terreno en su octava temporada con el club. Sólo John Danks lleva más tiempo con el equipo.

La incertidumbre del invierno al parecer no afectó al torpedero, pero eso no significa que no estaba consciente de los rumores.

“Lo manejé bien”, le dijo Ramírez a MLB.com. “Estaba motivado porque cuatro o cinco equipos estaban interesados en mí.

“Me estaba preparando y estaba listo para lo que viniera. Pero no me molesta; es algo que estaba fuera de mi control. Es parte del negocio, pero estaba listo”.

Al preguntársele si los Medias Blancas le habían informado acerca del interés de esos cuatro o cinco equipos, Ramírez sonrió y dijo que se enteró por medio de sus amigos y el internet.

“Lo que hice fue llamar a mi representante”, dijo Ramírez, “Y me dijo, ‘No te preocupes por eso. Nada de eso es cierto. Simplemente sigue haciendo las cosas como hasta ahora'”.

Lo que Ramírez hizo en el 2014 fue batear .273 con 15 jonrones, 74 remolcadas, 35 dobles y 21 base por bolas. Ahora mismo, al oriundo de Pinar del Río se le considera uno de los torpederos más pulidos de la Liga Americana en cuanto a la defensa se refiere.

Ramírez está encantado de permanecer en Chicago, ya que su esperanza era comenzar y terminar su carrera con el mismo equipo. Ahora tiene previsto jugar un rol clave en el renacer de los Patipálidos.

“Voy a hacer lo mejor que pueda para ser un ejemplo. Voy a tratar de motivar”, dijo Ramírez. “Voy a llegar temprano al estadio. Voy a ser el último en salir. Voy a hablarles del béisbol. Estaría haciendo lo mismo que [el también cubano] José Contreras hizo por mí cuando llegué”.

Publicado en MLB.com por Scott Merkin.

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