Antológico triunfo pinareño pone 3-2 la final

Osniel Madera enloqueció el estadio Capitán San Luis. (Foto: Ricardo López Hevia)

Con kilométrico jonrón de Osniel Madera en el final del onceno inning, Pinar del Río conquistó hoy una antológica victoria sobre Matanzas en el quinto partido de la finalísima del Campeonato Cubano de béisbol.

Madera levantó de sus asientos a miles de espectadores en el estadio Capitán San Luis de esta ciudad, con el batazo más importante de su carrera deportiva, una electrizante línea que se voló las bardas del jardín izquierdo.

El triunfo pinareño comenzó a tomar forma en el final del noveno inning, cuando lograron empatar espectacularmente 8-8 el choque, con un rally de tres carreras que dejó sin habla a todos los parciales matanceros.

Precisamente Madera, con elevado de sacrificio, fue el encargado de empujar la tercera carrera de ese importante racimo que devolvió la vida a los pinareños en el duelo.

Ahora, la serie por la corona nacional se puso 3-2 favorable a Pinar del Río, aunque los dos choques restantes se escenificarán en el estadio Victoria de Girón, el fortín de los matanceros.

En el partido de hoy, la escuadra de Matanzas salió a por todas y tomó el control de las acciones desde el capítulo inicial, con dos carreras remolcadas por doblete, por encima de la línea de tercera base, del designado y cuarto bate Eriel Sánchez.

Pinar descontó una anotación en la parte baja de ese mismo primer inning, impulsada por el antesalista Donal Duarte, con elevado de sacrificio, pero en la apertura del segundo episodio Matanzas aprovechó un error en fildeo del camarero rival David Castillo y marcó otra carrera, para volver a fijar en dos la ventaja.

A esas alturas del desafío ya habían explotado los abridores de ambos equipos, el derecho pinareño Erlis Casanova y el novato zurdo matancero Cionel Pérez, de pálidas actuaciones en el choque, escenificado en el Capitán San Luis.

La selección local empató el choque 3-3 en el final de la tercera entrada, con par de carreras remolcadas por el inicialista William Saavedra y el designado Yosvani Peraza, la primera con elevado de sacrificio y la segunda con sencillo a la pradera derecha.

Un inning más tarde, en el cuarto, los pinareños se fueron delante 4-3, en esta ocasión gracias a Castillo, quien se resarció de la pifia de la segunda entrada, y puso a ganar a los suyos con sencillo al jardín izquierdo para deleite de los miles de fanáticos que pagaron sus boletos para ver el desafío en el San Luis.

A partir de ese momento llegó la calma y los relevistas comenzaron a devorar entradas sin permitir anotaciones enemigas, hasta el séptimo capítulo, el llamado de la suerte.

En ese episodio el bullpen pinareño flaqueó y los cocodrilos de Matanzas fabricaron tres carreras, la primera remolcada por sencillo al izquierdo de Eriel Sánchez y las otras dos por sendas bases por bolas a Yadiel Hernández y Yasiel Santoya, con las bases llenas; todo sin la sombra de un out.

Pero en ese momento emergió la figura del derecho pinareño Yosvani Álvarez, quien sacó los tres outs sin permitir más carreras y dejó vivo a su equipo en el partido, aunque en desventaja 4-6.

Pinar se pegó 5-6 en el final del séptimo inning, al marcar una carrera empujada por Saavedra, su mejor hombre, con enorme doblete a lo profundo de las praderas derecha y central, frente a los envíos del zurdo Yoanni Yera, el líder del staff matancero, enviado hoy por el mentor Víctor Mesa en funciones de relevo.

Pero el cachumbambé volvió a activarse y Matanzas hizo dos carreras más en el octavo rollo para colocar 8-5 el juego, en punto mate, a solo unos pocos outs de ponerse delante en la serie por el título, pactada al mejor de siete.

Matanzas y su mentor Víctor Mesa ya palpaban el triunfo, el más anhelado en este tipo de enfrentamientos de playoffs, el del neurálgico quinto partido.

Sin embargo se le derrumbó el castillo de naipes a Mesa, pues Pinar del Río hizo gala de gran hidalguía, sacó a relucir su tradición innata en el béisbol, y logró empatar el choque en el final del noveno, antes de dejar al campo a Matanzas en el onceno episodio, por el cuadrangular de Madera ante los envíos de Alexander Bustamante.

Finalmente, el crédito de la victoria correspondió al derecho Yaifredo Domínguez, mientras Bustamante cargó con el revés.

Domínguez, último lanzador que tenía disponible Urquiola, trabajó de manera excepcional durante tres entradas, en las que propinó dos ponches, le pegaron dos hits, regaló un boleto, y mantuvo sin carreras a la potente ofensiva matancera.

Por la escuadra ganadora, los mejores al bate fueron Saavedra (tres carreras impulsadas), el jardinero Roel Santos (tres sencillos, cuatro anotadas), y por supuesto Madera, el gran héroe del triunfo (sencillo y jonrón en cinco turnos).

En tanto, por los derrotados brillaron Eriel Sánchez (sencillo y doble, con tres impulsadas), el jardinero Ariel Sánchez (par de sencillos, con tres anotadas), y el torpedero Dainer Moreira (tres sencillos, una empujada y tres anotadas).

Pinar sacó así un saldo positivo en su feudo pinareño, al ganar dos de tres partidos, y ahora deberá vencer en uno de los dos partidos restantes de la serie, en el Victoria de Girón.

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