Chapman prefiere ser cerrador con los Rojos

Lanzador cubano Aroldis Chapman en la temporada 2012 de las Grandes Ligas

Billy Russo | ESPNDeportes.com

Ser abridor era lo que Aroldis Chapman había hecho durante toda su carrera en Cuba, ante de llegar a Estados Unidos y firmar con los Rojos de Cincinnati en el 2010.

Continuar iniciando encuentros, como lo venía haciendo en su país y como lo hizo durante su pasantía por ligas menores, era el principal interés de Chapman cuando arribó a Grandes Ligas, el 31 de agosto de 2010. Pero los Rojos prefirieron llevarlo con calma, sin prisa, para cuidar su brazo y hacerle el proceso de adaptación más fácil al nuevo mundo.

El plan de Cincinnati estableció hacerlo relevista y darle de probar las diferentes situaciones del juego y la adrenalina que se experimenta en ese rol, en el que solo lo querían temporalmente, mientras el cubano se curtía del máximo nivel.

Ahora, cuando finalmente lo quieren como abridor y Chapman ha recibido la oportunidad para iniciar encuentros, el zurdo no está tan seguro de querer serlo.

“Me siento mejor como cerrador. Como abridor me siento bien igual, pero me siento más cómodo como relevo, porque uno viene a lanzar en el noveno inning y el juego tiene más adrenalina, está más caliente, está tenso y todo el mundo está pendiente de eso, el público también, todo el mundo aplaudiendo y haciendo bulla. Todo eso me gusta bastante”, dijo el cubano, en el Scottsdale Stadium, tras dominar a los Gigantes de San Francisco, en lo que fue segunda apertura de la pretemporada.

El manager de los Rojos, Dusty Baker, y el gerente general, Walt Jocketty, no han conocido del propio pelotero su deseo de quedarse en el bullpen, por lo que ellos se mantienen con su plan, soportados en la máxima de que es más beneficioso para el equipo contar con Aroldis como abridor y fortalecer su rotación, que tenerlo como cerrador, función de la que se pudiera hacer cargo Jonathan Broxton.

“No sé nada de eso. Él no nos ha dicho nada y mientras no nos lo diga seguiremos con nuestro plan, con él como abridor”, dijo Baker, quien agregó: “Ese chico es excepcional y lo tenemos que utilizar en el rol en el que nos haga mejor”.

Desde el primer momento en el que a Chapman le tocó salvar un encuentro — el 6 de julio de 2011– esté quedó encantado con la función, con esa emoción que se vive cuando saca el último out del juego, especialmente cuando es por la vía del ponche.
Pese a su preferencia por cerrar juegos, el zurdo no desecha ni se cierra a la posibilidad de comenzar esta temporada como abridor, por el contrario, él está buscando la forma de traer al rol de iniciador la experiencia ganada en la última campaña, en la que fue uno de los mejores cerrojos de las mayores, con 38 en 43 oportunidades.

“Como abridor estoy tratando de traerme la experiencia de cerrador, especialmente en los momentos de complicaciones que siempre pasan en los juegos, como cuando tienes las bases llenas u hombres en tercera y segunda, entonces puedo autorelevarme y tratar de sacar el inning, porque ya tengo esa experiencia de último inning, con hombres en bases”, expresó Chapman.

Esa filosofía le ha servido, como principio, durante estos entrenamientos, en los que en dos aperturas solo ha permitido dos carreras, pese a haber tenido a nueve corredores en las bases, en las seis entradas que tiene acumuladas.

En la transición que lleva adelante el lanzallamas cubano ha habido algunos cambios y ajustes, en relación a su preparación y a su forma de lanzar.

“No creo que ahora como abridor venga a lanzar todo desde el inicio, como lo hago como cerrador, porque ya me tengo que reservar un poco más”, dijo Chapman a quien le ha sido cronometrada la recta en 105 millas por hora y quien constantemente la lanza alrededor de las cien millas por horas.

Para ese ahorro de energías del que habla el pitcher, de 25 años de edad, hay un plan. “Creo que podría usar el poder en los momentos de complicaciones, en los momentos en los que uno piense que haga falta en el juego, porque son en esos momentos cuando se demuestra bien si se puede lanzar, si eres buen lanzador”, expresó.

Chapman pudo ser exitoso con solo dos pitcheos — recta y slider — en el rol de cerrador, pero como abridor necesita más que eso. Él lo sabe y es por ello que desde este invierno, cuando el equipo le comunicó su decisión de probarlo una vez más — ya lo habían hecho en el spring training — como abridor, comenzó a trabajar y a perfeccionar dos envíos más.

“He trabajado bastante en el split y en el cambio de velocidad. Ya tengo la confianza y los he tirado bastante en los juegos, así pienso que puedo engañar un poco más a los bateadores”, dijo el cubano, quien en el 2012 tuvo la segunda relación más alta de ponchados por encuentros (por cada nueve innings), al ser de 15.32.

Saber pronto en qué función es en la que los Rojos lo utilizarán en este 2013 es un anhelo de Chapman. No porque le esté afectando ahorita esa incertidumbre, sino para estar más seguro y tranquilo en lo que está haciendo, según aseguró.

“Mientras tanto sigo haciendo mi trabajo, porque eso no me molesta cuando estoy lanzando, porque ahí solo pienso en tirar y en hacer outs”, dijo.


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