Cuba cae ante Japón y queda al borde del abismo

Japanese players celebrate their 5-8 victory in the World Baseball Classic Pool E Game Four between Cuba and Japan at the Tokyo Dome on March 14, 2017 in Tokyo, Japan. (Matt Roberts / Getty Images AsiaPac)
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Un costoso error a la defensa dejó a Cuba al borde de la eliminación del IV Clásico Mundial de béisbol, tras perder hoy por 5-6 ante Japón, que siguió invicto y prácticamente aseguró su boleto a semifinales.

Corría la octava entrada y el choque marchaba igualado 5-5 cuando el inicialista cubano William Saavedra cometió error en fildeo sobre un tiro del torpedero Alexander Ayala.

Después de eso todo cambió. El relevista Miguel Lahera perdió totalmente la concentración y permitió sencillo de Shogo Akiyama, elevado de sacrificio de Seiichi Uchikawa y cuadrangular de Tetsuto Yamada, el héroe de los nipones, con el cual se selló el decisivo rally de tres carreras en esa entrada. Todas las anotaciones fueron sucias.

Japón casi consiguió su clasificación a la ronda de los cuatro mejores -solo una holgada derrota ante Israel lo impediría- y Cuba quedó obligado a carabina: mañana tiene que vencer obligatoriamente a Holanda.

Los cambios en el lineup cubano funcionaron a las mil maravillas y el conjunto pudo producir con eficiencia en varios momentos del desafío, aunque de poco sirvió.

Todo empezó cuesta arriba para los caribeños, cuando el primer bateador del partido Tetsuto Yamada disparó enorme jonrón por el jardín izquierdo ante los envíos del abridor Bladimir Baños.

En ese momento se previó lo peor para los cubanos. Muchos pensaron en un festival ofensivo de los asiáticos. Solo los fans más acérrimos mantuvieron su fe intacta, incluso sabiendo que lanzaba la superestrella japonesa Tomoyuki Sugano.

Nada más empezar el segundo capítulo, Cuba logró tomar la delantera por cuadrangular al izquierdo de Gracial, que encontró en base a Despaigne, quien se había embasado unos minutos antes con su primer hit de la velada.

La batalla se tornó intensa y Japón equiparó las acciones en el final del tercer inning, al ligar doblete de Yamada con sencillo a la pradera central de Yoshitomo Tsutsugoh.

Pero los cubanos tenían la adrenalina a tope y volvieron a la carga en el principio del cuarto.

En ese episodio llenaron las bases por sencillos de Despaigne, William Saavedra y Yosvani Alarcón y, tras el out de Jefferson Delgado, Mesa sacudió sólido imparable al izquierdo, que trajo dos para el plato.

Había cuatro carreras para Cuba y dos para los nipones. Increíblemente había silencio sepulcral en el ruidosísimo Tokio Dome, colmado de espectadores (aunque no fue la mayor concurrencia del torneo ni mucho menos).

El fin estaba lejos. La guerra sería larga, espléndida.

Los dueños de casa lograron empatar el duelo en el final de la quinta entrada al fabricar dos carreras, la primera remolcada por Norishika Aoki -su único Grandes Ligas- y la segunda por su mejor hombre en el torneo, Tsutsugoh, con su tercer hit al centro del terreno.

Ya los abridores estaban fuera de escena. Ambos soportaron cuatro carreras limpias, aunque Sugano recibió un castigo más soberbio (permitió siete hits, de ellos un doble y un cuadrangular).

Cuba volvió a tomar la delantera en el sexto con una carrera remolcada por Alarcón, pero acto seguido Japón empató en la parte baja de esa entrada, cuando Seiji Kobayashi empalmó línea de hit al izquierdo e impulsó desde segunda base a Nobuhiro Matsuda.

El pizarrón del Tokio Dome mostraba un 5-5 fantástico. Faltaba el último tercio del partido por disputar y la expectación era máxima. Cuba se jugaba una carta fuerte. Japón buscaba su boleto directo a semifinales.

Así, con los nervios a flor de piel, llegó el fatídico octavo inning para los cubanos y magnífico para los nipones. El ramillete de tres carreras de los asiáticos desequilibró definitivamente la balanza.

El crédito de la victoria quedó en la hoja de servicios de Ryo Akiyoshi, mientras Kasuhisa Makita se apuntó el rescata al lanzar impecable el noveno episodio, de 1-2-3.

Mañana están previstos los duelos Holanda-Cuba y Japón-Israel, con los cuales se definirán los clasificados a semifinales.

Si los cubanos ganan y los israelíes pierden se forzaría un partido de desempate entre caribeños y tulipanes.

Post source : Prensa Latina

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