Cuba en las Mayores. Lo mejor está por venir

Cuando aún no se había lanzado una pelota de béisbol en República Dominicana, Venezuela, México, Puerto Rico o Japón, ya un cubano jugaba profesionalmente en Estados Unidos.

Desde que Enrique Esteban Bellán debutó con los Troy Haymakers en la Asociación Nacional de Baseball, génesis de la actual Liga Nacional, Cuba fue, por mucho, la principal cantera foránea para las Grandes Ligas de Estados Unidos.

Hasta que pasó lo que pasó. Fidel Castro abolió el profesionalismo y cortó de golpe el flujo de peloteros cubanos en un momento en que se gestaba incluso el nacimiento de una franquicia de Grandes Ligas en La Habana, mucho antes de que surgieran los Expos de Montreal o los Azulejos de Toronto.

Fue entonces que dominicanos, boricuas y venezolanos, principalmente, aprovecharon la coyuntura y expandieron su presencia luego de que la fuente cubana se secara casi por completo.

Pero en los últimos años la presencia cubana en las Mayores se ha incrementado gradualmente, desde que en 1991 René Arocha abandonara a la selección nacional durante un viaje a Estados Unidos.

De cara a la próxima temporada, 17 peloteros nacidos en la mayor de Las Antillas aparecen en las nóminas de Grandes Ligas.

Los Rojos de Cincinnati son los de mayor presencia cubana, con Aroldis Chapman, Yonder Alonso y Yasmani Grandal, mientras que los Medias Blancas de Chicago, los Reales de Kansas City, los Filis de Filadelfia y los Nacionales de Washington cuentan con dos cada uno.

Alexei Ramírez y Dayán Viciedo figuran en el roster de los Medias Blancas, Brayan Peña y Noel Argüelles están con los Reales, José Contreras y Danys Báez aparecen en la nómina de los Filis y Liván Hernández y Yunieski Maya adornarán la rotación de Washington.

Yunel Escobar (Toronto), Juan Miguel Miranda (Diamondbacks de Arizona), José Iglesias (Medias Rojas de Boston), Leslie Anderson (Rays de Tampa Bay), Yunieski Betancourt (Cerveceros de Milwaukee) y Kendry Morales (Angelinos de Los Angeles) completan la lista.

A estos 17 se suman otros 13 “ensamblados aquí con piezas de allá”, elevando a 40 la relación de peloteros con sangre cubana.

¿Y por qué no? Si a Alex Rodríguez se le considera dominicano o a Adrián González y Jorge Cantú se les llaman mexicanos, a pesar de haber nacido en Estados Unidos, ¿qué impide llamar cubanos a Bronson Arroyo (Cincinnati), Gaby Sánchez (Marlins de la Florida) o Raúl Ibáñez (Filadelfia)?

Robert Andino (Orioles de Baltimore), Luis Expósito (Boston), Alex Avila (Tigres de Detroit), Matt Domínguez (Florida), J.P.Arencibia (Toronto), Danny Valencia (Mellizos de Minnesota), Gio González y Adrián Cárdenas (Atléticos de Oakland), Luis Martínez (Padres de San Diego) y Chris Marrero (Washington) son productos de Miami, para muchos la Cuba del Norte.

A todo esto súmenle jugadores que no aparecen en el roster de Grandes Ligas, pero tienen firmados contratos en las Menores, a la espera de pulir detalles que les abran las puertas de la Gran Carpa.

Poco a poco los cubanos han ido reclamando el lugar que deportivamente siempre tuvieron y que la política les hizo perder.

Y como diría el legendario narrador Buck Canel, “no se vaya nadie, señores, que esto se pone bueno”. Esto es solo el comienzo. Lo mejor está por venir aún.

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1 Comment

  1. jose manuel

    de esto hablo con mis amigos a cada rato , lastima lo q paso con el beisbol en los ultimos años , pero de cuba siempre saldran peloteros grandes

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