Cubano Jon Jay dio su aporte en Serie Mundial

ST. LOUIS, EEUU, 28 Oct 2011 (AFP) – Cuando parecía que se iría en blanco en la Serie Mundial de 2011, el cubano Jon Jay dio finalmente el jueves su aporte en la victoria de los Cardenales de St. Louis frente a los Rangers de Texas con marcador de 10×9 en 11 entradas, para obligar a un séptimo y decisivo partido.

La victoria del elenco de St. Louis se consumió por un jonrón de David Freese en el undécimo capítulo, que luego de varios empates en el encuentro, le arrebató a los Rangers la posibilidad de haberse titulado en esa jornada, ya que los Cardenales siempre vinieron de atrás en el marcador.

El cubano, después de haberse ido en blanco en 14 turnos en los primeros cuatro partidos de la Serie, en los que salió siempre como titular, y no jugar el quinto, empuñó el madero en el sexto encuentro de emergente y se fue finalmente de 4-2 con una anotada.

“¿Qué cómo me siento? Increíblemente superbien”, dijo a la AFP después del partido.

En el sexto capítulo, Jay fue dominado con las bases llenas por Derek Holland y todo parecía que se hundiría aún más en su frustración.

No obstante, los Cardenales empataron de nuevo el cotejo en el décimo gracias a sencillos de Daniel Descalso y del propio Jay. Ambos avanzaron después en las bases y con un toque del emergente Kyle Lohse anotó el primero.

Acto seguido, el dominicano Albert Pujols fue boleado intencionalmente para llenar de nuevo las bases y Jay entró con la carrera del empate después, empujado por un hit del astro Lance Berkman.

“Gracias a Dios pude hacer algo (…). Ya me sentía algo mal. ¿Tú sabes qué es tener la oportunidad y no poder hacer algo? Ya estaba preocupado”, declaró el cubano.

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Muchos dudarían de su ascendencia por el nombre y su apellido, pero él mismo ratifica con orgullo: “¿Si soy cubano? De arroz con frijoles, palomilla y cortadito (más café que leche)”.

El jardinero central de los Cardenales nació en Miami pero de padres cubanos. La familia de su madre es de Matanzas (oeste del país) y la de su padre, de Santiago de Cuba (este).

“El nombre no sé por qué me lo pusieron y el Jay sí es de mi papá, pero mi abuela es de apellido Salas”, aclaró.

Jay, de excelentes manos en el jardín central, se encuentra en una Serie Mundial con apenas dos años en la Gran Carpa y es el único cubano en esta ocasión en el clásico.

“Realmente es un sueño, hay muchos jugadores que llevan muchos años y nunca han podido estar aquí (en la Serie Mundial). Me siento bendecido y muy agredecido con la vida y mi familia”, añadió.

Aunque su promedio en la postemporada es bajo, con apenas .157, su ‘average’ en la temporada regular en 159 partidos fue excelente, pues conectó para .297, al igual que el de por vida (.298).

“Independientemente de lo que suceda en el séptimo (último juego), ya estoy tranquilo, pues haber llegado aquí y haber hecho algo por el equipo, ya es algo grandioso”, aclaró Jay. “Pero claro, si se gana es mucho mejor”, subrayó sonriendo.

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