El camino de Chapman a las Mayores

El momento crucial para Aroldis Chapman, al final, no podría haber tenido lugar en un montículo, o en una sesión del bullpen. Podría haber ocurrido en una conversación que tuvo con el entrenador de lanzamiento de los Cincinnati Reds, Bryan Price.

El zurdo de Cincinnati se encuentra actualmente en las menores, trabajando para regresar a las Grandes Ligas, después de un espectacular arranque de temporada, y una caída igualmente rimbombante. Chapman no permitió carreras en sus primeros 12 partidos de la temporada.

Pero en su aparición número 13, Chapman perdió la zona de strike, dándoles pasaportes a tres bateadores en una entrada. Fue la primera de una serie de cuatro apariciones en las que Chapman otorgó pasaportes a 12 bateadores en 1.1 entradas. Lo peor de todo pudo haber ocurrido en Houston el 10 de mayo, cuando Chapman les dio pasaportes a los tres bateadores que enfrentó.

Era evidente para el personal de los Rojos que Chapman, un desertor de Cuba, estaba avergonzado por su performance, y enormemente frustrado. Hubo momentos cuando estaba en las menores en 2010 en los que se lo vio aislado, y pareció tener dificultades para relacionarse con sus compañeros. Después de la aparición de tres pasaportes en Houston, desapareció de la habitación principal de los vestuarios.

Chapman y Price se reunieron ese día para hablar de lo que había pasado y para discutir los ajustes, no fue una conversación fácil — algo que es, probablemente, de esperar para los jugadores con los orígenes y la formación de Chapman en estas instancias. Muchos evaluadores de las Grandes Ligas creen que los jugadores que tienen que hacer los mayores ajustes culturales para jugar el béisbol de las mayores no son los jugadores de Japón, como Daisuke Matsuzaka, o procedentes de Corea, como Shin-Soo Choo. En vez de eso, a través de los años, han notado que los jugadores exiliados de Cuba tienden a tener las mayores dificultades dentro de los equipos, en gran parte debido a que no tienen confianza — temen que haya un motivo ulterior de las decisiones de rutina o interacciones.

Este fue el caso de Rey Ordóñez, el ex torpedero de los Mets, cuando por primera vez llegó a las Grandes Ligas, y fue un problema para Orlando Hernandez, quien ha sido muy querido en general por sus compañeros de equipo de los Yankees, pero tuvo destellos de ira. Una vez sacó un instrumento afilado ante Jorge Posada en la oficina del entrenador.

Así que fue una gran señal, en cuanto se refiere a Price, que el día después de su reunión inicial con Chapman — dos días después de su ataque de locura en Houston — el lanzador joven se acercase Price y le pidiese ayuda. Fue positivo y esperanzador en un marco de resolución de problemas. Fue como si hubiese acudido al coaching profesional que está disponible para todos los jugadores. Fue una señal, Price cree, de un mayor nivel de confianza que Chapman tiene en los demás, algo que no siempre estuvo presente en 2010.

Chapman ha mostrado recursos dominantes para Louisville de nuevo, al parecer recuperando su mando — ha permitido cinco hits y tres carreras y se ponchó cinco veces. La esperanza de los Rojos es que regrese muy pronto.

Related posts

1 Comment

  1. Pingback: El camino de Chapman a las Mayores « CUBANOS EN GRANDES LIGAS

Deja un comentario