Entre la funcionalidad y la justicia. Premundial

El pasado domingo fue dada a conocer la selección cubana de béisbol. Recibimos la agradable noticia de que el inicialista azul, Alexander Malleta Kerr, conformó dicho conjunto. Un pelotero que brilló en los play off, y en el concentrado lució de maravillas, al conectar cinco vuelacercas, igual que su coequipero José Dariel Abreu.

Ahora, una interrogante: ¿por qué se quedaron fuera de la selección, algunos jugadores que, según nuestro criterio, podían haber estado?

Empecemos con los lanzadores. Odrisamer Despaigne y Arley Sánchez, dos serpentineros que en la campaña anterior fueron “caballos de batalla” de los azules.

El primero estuvo entre los lanzadores destacados del conjunto de la capital, y tuvo una de las mejores progresiones de un año a otro. En total lanzó 20 juegos, de los cuales ganó 10 y perdió siete, le batearon para 254 y estrucó a 106 peloteros. En los play off, venció en cuatro ocasiones y se convirtió en una pesadilla para sus rivales. Ya en la preselección, en los topes contra Nicaragua, solo lo vimos en una entrada, en la cual no permitió carreras y retiró a un hombre por la vía más amarga.

Arley Sánchez, en la campaña regular, participó en 19 desafíos, de los cuales sonrió en ocho oportunidades y perdió seis. Lanzó para un promedio de carreras limpias de 3,21 y ponchó a 70. En el tope de preparación actuó en una entrada y un tercio sin permitir anotaciones, ni indiscutibles.

Vale recordar que los números son solo apreciaciones objetivas, muy frías, y que no se pueden tomar al pie de la letra, porque Industriales es el conjunto a derrotar en nuestra Serie Nacional, y que los equipos contrarios le juegan con todo lo que tienen.

Al dejar fuera del equipo de las cuatro letras a este siniestro, solo se quedan con dos zurdos, Yulieski y Norberto González. Lo que más abunda en el mundo del béisbol son peloteros diestros y de los que menos hay es, precisamente, lanzadores que tiren con la llamada mano equivocada.

Los casos de Yohandri Urgellés y Rudy Reyes son diferentes. Urgellés tuvo una campaña plagada de lesiones, al punto que solo participó en 12 desafíos en la etapa regular, aunque en cuartos, semi y la final fue el que todos conocemos, uno de los mejores zurdos de la pelota cubana, por no pecar de absolutos.

Rudy fue llamado a última hora y para quedarse en el corte final, tenía que lucir por encima de los demás. Su reto fue más complicado.

El caso más desconcertante resultó el de Frank Camilo Morejón, elegido dentro del todos estrellas del pasado Mundial Universitario. El receptor capitalino participó en 77 desafíos con la camiseta azul, en los cuales cometió siete errores en 406 lances, para un promedio de 983 y de 33 corredores que le salieron al robo cogió a 23.

Frank Camilo fue el primer receptor del equipo campeón nacional, mientras uno de los dos elegidos ni siquiera fue titular en su conjunto.

Si tomáramos en cuenta los juegos de fogueo, esos también favorecen al capitalino, pues fue el que mejor actuó contra Nicaragua, mientras Yulexis La Rosa se fue en blanco en todas las ocasiones que compareció al cajón de bateo y a la defensiva cometió dos errores.

Entonces, ¿funcionalidad o injusticia? No sabemos qué aplicar mejor en este caso. Lo cierto es que para los encargados de conformar el equipo nacional primaron razones que desconocemos, al igual que para la inmensa mayoría de nuestro pueblo, al cual por ahora solo le queda repetir hasta el cansancio: “¿Por qué?”

La no presencia en el equipo nacional de Frank Camilo Morejón, uno de los peloteros cubanos que han experimentado un ascenso impresionante, será recordada como una de las decisiones más polémicas.

Fuente: Tribuna de La Habana

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1 Comment

  1. quiero decir

    Ya saben los directivos de beisbol de cuba que cuando no llevan a alguien de la seguridad o informante se queda, cuando capten a frank camilo, entonces hara el equipo.

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