Fernández: Un recluta de alto calibre

Starting pitcher Jose Fernandez #16 of the Miami Marlins delivers to home plate during the first inning against the Colorado Rockies. (Justin Edmonds/Getty Images)

El foco de atención al hablar sobre peloteros novicios en esta campaña estará puesto sobre Cuba. Sólo una vez un nativo de esa isla ganó el galardón de manera oficial y fue en 1986, cuando José Canseco irrumpió en la escena con los Atléticos de Oakland. Ahora dos de los más fuertes aspirantes también vienen de allí y uno de ellos, José Fernández, ha cumplido su desempeño sin mayores aspavientos.

Los ojos del béisbol están puestos ahora mismo en Yasiel Puig, quien había mostrado en los entrenamientos primaverales su talento. Ese brillo fue el empuje para que los Dodgers le dieran la bienvenida a su equipo grande y ahora su nombre figura como uno de los más sólidos al hablar sobre candidatos a Novatos del Año en la Liga Nacional.

Un poco más modesto, por la situación del equipo en el cual juega y también por su posición, Fernández podría pensar en arrebatarle algunos votos a su paisano al momento de hablar de ese galardón. No es descabellado. El pitcher de 20 años ha tenido una actuación sobresaliente, de esas que no todos los chicos de su edad hacen de manera cotidiana, vestidos con un uniforme de liga grande.

El martes dio otra pequeña muestra de su talento. El santaclareño, quien cumplió 21 años el pasado 31 de julio, tiró siete entradas en blanco frente a los Reales de Kansas City, mejoró su promedio de carreras limpias aceptadas a 2.45 y aunque no ganó, llegó a 149 abanicados para quedar en la décima casilla de ese renglón.

NÚMEROS DE PRIMERA

Los argumentos de Fernández para fusilar a sus adversarios son poderosos. Su bola rápida viaja entre 95 y 98 millas por hora, su curva cae con vértigo, con esa forma que los buscadores de talento denominan “de 12 a 6”, dibujando las manecillas de un reloj imaginario. No olvidemos que en su arsenal está un cambio de velocidad, ese pitcheo que marea a los bateadores si es bien empleado. Esa debe ser la razón por la cual esos cazatalentos usan a Félix Hernández como el parangón del talento de este cubano.

Pero hay más. Los sabermétricos también ponen su granito de arena para exaltarlo y para eso hablan del ERA + (efectividad ajustada). El promedio es de 100, así que el 229 conseguido por Dwight Gooden en 1985, cuando tenía 20 años, es la relación de excelencia. Fernández luce ahora mismo 158, bastante destacado, sobre todo porque está por encima de lanzadores como Don Drysdale o Bob Feller.

Elias Sports Bureau también ha puesto cifras sobre el tapete. Cuando el 28 de julio y el 2 de agosto logró dos partidos en fila de 13 y 14 ponches, respectivamente, la empresa de numeritos recordó que desde el año 1900 sólo otros cuatro escopeteros de 22 años o menos habían hilvanado dos cotejos de 13 o más guillotinados. Dennis Eckersley (1976), Gooden (1984), José Rijo (1986) y Kerry Wood (1998) fueron los antecesores. Y si quieren agregarle más ingredientes a lo hecho por Fernández, él es el primero con dos juegos consecutivos de 13 o más ponchados y uno o menos boletos desde 2002, cuando Curt Schilling completó su doble faena. La hazaña no parece llamativa, pero desde el año 2000 para acá, además de Schilling, apenas Randy Johnson (tres veces), Pedro Martínez y Mark Prior hicieron algo así.

Más allá de todas esas estadísticas hay aspectos llamativos para considerarle también como una estrella en ciernes. Su historia personal encaja en la ciudad de Miami, pues llegó aquí a Florida a bordo de una lancha. Durante la travesía se lanzó al mar a rescatar a una mujer y a la postre ese acto heroico fue para salvarle la vida a su madre. Ya aquí, estudió en Tampa, fue drafteado por los Marlins en el 2011 y se convirtió en el Pitcher del Año de la organización de los Marlins en 2012 con marca de 14-1 y efectividad de 1.75, antes de quedar listo para su salto a la gran carpa durante la presente temporada.

Publicado en diariolasamericas.com por Iván González Romero.

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