Hechavarría comienza a hacerse sentir

Adeiny Hechavarria #3 of the Miami Marlins fields the ball for an out. (Jim McIsaac/Getty Images)

Cuando se trata de Adeiny Hechavarría las estadísticas sabermétricas no muestran toda la realidad.

El torpedero cubano ha ido ganándose el respeto y la atención de los jugadores y managers de las Mayores por sus tremendos fildeos, especialmente en la segunda mitad de la temporada gracias a algunas jugadas increíbles.

“He visto como Hechavarría ha venido madurando, convirtiéndose en un torpedero de los mejores”, expresó el piloto Mike Redmond antes de salir en una gira que al cierre de esta edición tenía a los Marlins enfrentando a los Angelinos en Anaheim. “El hace que lo increíble parezca algo normal”.

Así y todo, ciertas estadísticas y mediciones de última generación la UZR –ultimate zone rating- que mide el rango de movilidad de un campocorto lo coloca en -9.8, mientras que el sitio avanzado FanGraphs muestra que su fildeo ajustado es de -2.8, por debajo de la media.

Otros estudios, sin embargo, muestran que de el 2012 a la fecha, el cubano es el tercero en completar (98.3 por ciento) las llamadas jugadas de rutina y el segundo (51.1 por ciento) en hacerlo en las llamadas jugadas “difíciles’’, demostrando de cierta manera que arriesga más que muchos otros.

“Hechevarría me demuestra cada día que el WAR –victorias sobre un pelotero de reemplazo y todas esas estadísticas son basura”, escribió en su cuenta de Twitter el lanzador Jarred Cozart. ““Mejor shorstop defensivo que he visto. Punto”.

De cualquier manera, parece muy difícil que Hechavarría le pueda arrebatar, al menos este año, el Guante de Oro a Andrelton Simmons, quien es el primero en completar jugadas de rutina o las complicadas.

“Sé que va a ser muy duro ganar el Guante de Oro en esta ocasión, pero espero sumar puntos en los ojos de quienes votan para el futuro”, afirmó Hechavarría. “Ganar ese premio significaría mucho para mí”.

Simmons ya conquistó el galardón en la temporada pasada y posee dos errores menos que el cubano, quien sí ha dado signos de progreso profundo en la caja de bateo al elevar su promedio ofensivo en más de 50 puntos, de .227 en el 2013 a .275 antes de comenzar el choque del lunes.

“Mi meta siempre ha sido convertirme en una pelotero completo”, agregó el muchacho de Santiago de Cuba. “Quiero que la gente cuando diga mi nombre piense en mi defensa, pero que también sepa que puedo ayudar a mi equipo con el bate”.

Publicado en elnuevoherald.com por Jorge Ebro.

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