Iglesias listo para el trabajo sucio

Jose Iglesias #1 of the Detroit Tigers slides into home to score against the Boston Red Sox during Game Four of the American League Championship Series. (Jamie Squire/Getty Images)

La alineación de los Tigres de Detroit lucirá, sin duda, muy distinta este año en comparación a los últimos dos, en los que la presencia de Prince Fielder la blindaba de poder.

Para esta campaña la alineación de los campeones de la División Central de la Liga Americana, en las últimas tres temporadas, se mostrará como una en la que la velocidad y la habilidad de sus jugadores estará, en apariencia, por encima del poder, que básicamente estará a cargo del doble ganador del premio Jugador Más Valioso, Miguel Cabrera.

En esa nueva estructura en la ofensiva de los Tigres, José Iglesias emerge como una figura de interés, por la capacidad que tiene para poner la bola en juego, de batear hacia la banda contraria, de ejecutar toques y, también, por sus veloces piernas.

Por esas habilidades a él le tocará hacer el trabajo sucio (sacrificarse, mover a los corredores) en el noveno puesto de la alineación y así crear más oportunidades para el conjunto, que desde este año es dirigido por Brad Ausmus.

A Iglesias no le desagrada la labor que tiene que realizar esta campaña, que además será su primera completa en Grandes Ligas y con el uniforme de los Tigres, organización a la que te llegó el 30 de julio del 2013, proveniente de los Medias Rojas de Boston, en una transacción en la que también estuvieron involucrados los Medias Blancas de Chicago y otros seis peloteros más.

“Creo que lo más importante es poder ayudar al equipo. Hay veces que bateando de 4-0 ayudas a tu equipo a ganar, bien sea defensivamente, tocando la bola, moviendo un corredor, etc”, dijo el cubano, quien agregó: “No creo que ese trabajo sea sucio, creo que es bueno. Es difícil, porque en este nivel tocar la bola con tantos buenos jugadores en el field no es fácil”.

Cumplir exitosamente con el rol que se le ha encomendado para la temporada que está próxima a comenzar pudiera significar un descenso en su promedio al bate, un promedio que en el 2013, cuando fue considerado para el premio Novato del Año de la Liga Americana, se ubicó en .303.

Sacrificar un poco el registro de bateo por el bien del equipo, si así lo requiriese, no es visto como un mal por el campocorto.

“El average creo que es algo secundario. Prácticamente los fanáticos y la gente que está afuera lo único que ve son los números, pero realmente nosotros vemos un poco más allá”, expresó Iglesias, quien completó: “Hay mucha gente que ha jugado muchos años en Grandes Ligas y no ha tenido la oportunidad de batear .300. Por eso yo soy una persona privilegiada, al poder hacer eso el año pasado, en mi primer año”.

El cubano, quien siempre anda sonriendo y bromeando entre sus compañeros, se siente un poco raro en este spring training, al estar en una posición en la cual no tiene que luchar por ganarse una posición, sino que ya es suya y lo es desde el inicio. Él es el campocorto de todos los días en los planes de los Tigres para esta campaña.

“Luchar por un puesto no tiene nada de malo, por el contrario. El año pasado cuando estuve con Boston aprendí mucho, creo que eso me empujó para ir a trabajar un poco más duro todos los días”, dijo el jugador de 24 años de edad, quien agregó: “Esto es algo que uno se gana con un sacrificio y con buen resultado. Es algo que te ayuda mucho. Todos los días lucho por esa posición, por ser mejor atleta, mejor shortstop y poder ayudar al equipo”, agregó.

En el 2013, Iglesias actuó en 109 encuentros (63 con los Medias Rojas y 46 con los Tigres), de esos juegos 71 fueron en el shortstop y 37 como tercera base, posición en la que Boston lo empleó casi a diario durante el tercer y cuarto mes de campaña.

Sabiéndose ahora con la responsabilidad de jugar a diario en el puesto defensivo en el que más se ha desarrollado profesionalmente, Iglesias ha puesto mayor atención y cuidado en su preparación, con la intención de aguantar exitosamente los rigores de una larga temporada y se mantenerse en un alto nivel de productividad y utilidad para el conjunto de Detroit.

“Tener la oportunidad de jugar en Grandes Ligas todos los días es un gran reto, porque es una temporada larga y hay que prepararse bien. Miggy (Miguel Cabrera) y yo le caemos al gimnasio todos los días, estamos entrenando duro, tratando de comer saludable, de trabajar en la flexibilidad, de tomar bastante líquido y después de los entrenamientos ponernos bastante agua caliente y agua fría”, detalló.

Omar Vizquel, quien es el coach de primera base de los Tigres y quien entre sus responsabilidades también tiene trabajar con los infielders y ayudar en el corrido de las bases del equipo, sabe mejor que nadie lo que hay qué hacer para mantenerse en un alto nivel durante toda una campaña, jugando especialmente una posición tan exigente como la del shortstop.

“Estuvimos hablando hoy, casualmente, de eso en el gimnasio, de lo importante que es mantener la consistencia en el gimnasio durante la temporada, y eso es difícil, especialmente cuando estás en un slump, que no quieres ir al gimnasio. Pero es muy importante que lo hagas, porque así te vas a mantener fuerte la temporada completa”, dijo Iglesias acerca de las recomendaciones que le ha dado Vizquel en cuanto a la preparación para aguantar los rigores de una campaña completa.

Publicado en ESPNDeportes.com por Billy Russo.

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