Iglesias se prepara para ayudar a Boston

TRENTON, NJ — Todo indica que José Iglesias será quien por fin le dará permanencia a la posición de campocorto en Boston.

El torpedero de 20 años de edad progresa en su primera temporada en las ligas menores después de firmar un contrato de cuatro años de $8,25 millones con los Medias Rojas en septiembre del 2009. Iglesias tuvo la oportunidad de firmar como profesional porque se apartó de la selección cubana que asistió al campeonato mundial de la categoría juvenil en la ciudad canadiense de Edmonton en julio del 2008.

Su destino como el futuro torpedero de Boston está nutrido por su rapidez en aprender la cultura del béisbol profesional estadounidense y su continua maestría defensiva, no obstante el gran número de ajustes que ha tenido que hacer en su vida durante los últimos dos años.

“Es algo nuevo para mí. Una nueva vida. Una nueva cultura. Un nuevo clima. Estoy haciendo los ajustes de lo mejor posible para mí y para la organización”, dijo Iglesias a ESPNdeportes.com después de tomar sus prácticas de prejuego en Trenton, Nueva Jersey. Su equipo, Portland, (la sucursal Doble A de los Medias Rojas), se preparaba para un choque contra Trenton (la sucursal Doble A de los Yankees) esa noche.

“Uno aprende mucho, porque yo vengo de una cultura completamente diferente en el béisbol”, dijo Iglesias. “El béisbol como tal es el mismo, pero aquí como tenemos mejor condiciones de video; de conocimiento de los muchachos. Los lanzadores saben mejor que lanzamientos te pueden afectar. Hasta en 3 y 2 te tiran lanzamientos rompientes, no solamente rectas. Son cositas que uno va aprendiendo cada día”.

Algunas de las lecciones han sido más duras que otras. Por ejemplo, Iglesias tuvo la dicha de conectar un jonrón en su primer juego como profesional, un encuentro de la Liga de Otoño de Arizona. Éste celebró el cuadrangular como lo hacia cuando jugaba en Cuba, con mucha emoción y algarabía.

Al lanzador opositor no le agradó el despliegue y le pegó un pelotazo a Iglesias en su próximo turno al bate. Iglesias no perdió tiempo en aplicar la lección. “La próxima vez que di un jonrón, puse el bate en el terreno y corrí las bases lo más rápido que pude”.

Para Iglesias la principal diferencia entre el béisbol cubano y el béisbol profesional estadounidense es que en Cuba el béisbol es más un juego mientras que en EE.UU. es más un trabajo. “El lanzador no quiere que nadie le falte el respeto a su trabajo”, declaró.

Iglesias también entiende que la competencia en el béisbol profesional estadounidense es más fuerte, pero lo dice sin menospreciar el béisbol cubano. “Es simple, en la liga cubana juegan los mejores peloteros cubanos. Aquí juegan los mejores jugadores del mundo. Cuba es un país. El mundo es un planeta”.

El equipo de Portland, por mencionar uno, cuenta con jugadores de la República Dominicana, Venezuela y Taiwán, además de estadounidenses, en su roster.

Iglesias dice estar contento de haber sido asignado a jugar en Portland, Maine, no obstante ser uno de los puntos más al norte donde se juega béisbol de liga menor en EE.UU. “Los compañeros me habían hablado [del frío]. Fui preparado psicológicamente. He jugado bien a pesar del clima y todos los inconvenientes de la naturaleza”.

Portland es parte de la Eastern League una de las Ligas Menores más fuertes de EE.UU. Unos 29 de los mejores prospectos de Grandes Ligas juegan en dicho circuito.

Iglesias conectó un triple y dos sencillos en cuatro turnos al bate en Trenton, el jueves, para mejorar su promedio a .279 en sus primeros 43 turnos de la temporada. Hasta el momento, no contaba con cuadrangular. Sólo había remolcado una carrera y se había ponchado 11 veces.

“He tenido unos turnos últimamente un poquito inestable con los lanzamientos rompientes. Son ajustes que tenemos que hacer todos porque somos seres humanos y no vemos como robots, vemos como seres humanos y cometemos errores”, dijo.

“Es una temporada bien larga. Puedo poncharme 60 veces más, que tengo la oportunidad de jugar bien para mi equipo a la defensa porque no solamente se gana un juego con el bate”, agregó Iglesias. “Se puede ganar un juego con la defensa con un buen correr. No me siento mal. Como te dije, puedo poncharme 60 veces más que voy a seguir siendo el mismo para mis compañeros porque el juego puede depender de mí con mi guante”.

El mensaje de la gerencia es sencillo: demostrar buena defensa y trabajar para hacerse un mejor bateador.

“Este es su primer año como profesional y ya está en Doble A. Eso demuestra la clase de habilidad que tiene este muchacho”, comentó el dirigente de Portland, Arnie Beyeler. “Que tenga dificultades en el plato al principio no es nada raro. Una cosa es clara, sin embargo, él no tiene dificultades con su guante”, manifestó el manager.

Las destrezas de Iglesias como defensa son tan buenas que Baseball America lo catalogó el séptimo mejor prospecto de los Medias Rojas y reportó que los escuchas que lo han visto jugar no encuentran suficientes palabras para elogiar la fuerza de su brazo, la rapidez de sus manos y la agilidad de sus pies.

Iglesias suele tirar la pelota a segunda de espaldas luego de atrapar la bola en lo profundo del campocorto durante las prácticas de prejuego.

“Tengo que hacer eso en las prácticas para que el intermedista se acostumbre a verlo. Así cuando lo hago en un juego él esta preparado”, comentó Iglesias, quien le exige a los que trabajan con él que le bateen rodadas difíciles en las prácticas. Iglesias los exhorta con gritos de “World Series”.

“Yo siempre enfoco, visualizo. Cuando digo ‘World Series’, para mí yo estoy dentro de 40.000 fanáticos, aunque no haya nadie en las gradas. Me pongo la presión de hacerlo bien. Yo creo que el trabajo diario, la rutina, y la consistencia en lo que uno hace su trabajo es la que te va ayudar a hacerlo bien el día del World Series”, dijo Iglesias, quien sabe claramente que la capacidad máxima de Fenway Park es de 37.000 personas.

Sus acrobacias no son limitadas a las prácticas. Este se lució con dos jugadas magníficas en el quinto episodio del partido del jueves. Se tiró de pecho para atrapar un batazo a su derecha, se levantó, y tiró un strike a la primera base para conseguir el segundo out de la entrada. Iglesias obtuvo el tercer out del inning cuando corrió hacia su izquierda y atrapó un batazo por encima de la segunda base.

El cubano tuvo la oportunidad de demostrar sus habilidades de lleno ante sus jefes durante los campos de primavera. Iglesias entrenó con el equipo de Grandes Ligas por mes y medio.

“Fue una experiencia increíble estar entre tantas figuras como tienen los Medias Rojas de Boston. Me sentí como en casa. Me sentí como si estuviera en Cuba con mi familia. Estaba con Pedroia como si lo conociera de años. Jugábamos, retozábamos, comíamos. David, Beltré, Scutaro, todos. Me lleve muy bien con todos los muchachos. Víctor. Todos en fin. Son una gran organización. Muy buenas personas todos. Muy humildes y aprendí mucho dentro del terreno y fuera también”.

“Todos ellos hablaban que no es tanto lo del terreno sino lo mental porque es una temporada larga. Es una temporada que requiere mucho sacrificio. Muchas bajas. Muchas altas. Que a mejor las cosas no te estén hiendo bien, tienes algún problema familiar y tienes que salir al terreno a jugar béisbol porque hay que hacerlo y hay que hacerlo lo mejor posible porque son miles de fanáticos los que te están mirando y vienen a apoyarte. Uno tiene que separar lo que es la casa y lo que es el terreno”.

Iglesias bateó .333 con un cuadrangular y tres remolques en sus 12 turnos en la Liga de Toronja con los Medias Rojas.

Boston no ha tenido un campo corto regular que milite sus filas por más de una temporada desde que Nomar Garciaparra jugó ocho años (1997-2004) con ellos. Los Medias Rojas han intentado de estabilizar la posición varias veces. Orlando Cabrera, Edgar Rentería, Alex González, y Julio Lugo han tratado de adueñarse del trabajo sin suerte. Boston contaba con Hanley Ramírez en sus fincas pero lo usó como carnada para adquirir a Mike Lowell en un trueque con los Marlins.

Theo Epstein, el Gerente General del equipo, tienen tanta fe en Iglesias que ya lo bautizó ‘el torpedero del futuro’. Epstein le dijo a la cadena de televisión que transmite los juegos de los Medias Rojas que Iglesias “ha tomado al corazón lo que es ser un pelotero profesional en EE.UU.”.

“El talento y las buenas manos y todas esas cosas, los ojos, son buenos pero él aplica las cosas que se les enseña, eso es lo más importante”, explicó Alex Ochoa, uno de los técnicos de Portland y descendiente de padres cubanos. “No todo el mundo tiene esa habilidad de que tú le digas algo y lo aplique rápido”.

“Yo me siento ‘ready’ a donde me manden. Como si es a la Rookie. Como si es a las Grandes Ligas mañana. Yo me siento preparado para por lo menos dar el 100% para mí, para mi equipo, para mi carrera, para mi familia. Dar lo mejor de mí siempre que es lo que he hecho hasta el sol de hoy”, reiteró Iglesias.

El futuro se ve muy prometedor para la posición de campocorto en Boston.

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