José Abreu ansioso por jugar

Jose Abreu #79 of the Chicago White Sox bats against the Texas Rangers at U.S. Cellular Field. (Jonathan Daniel/Getty Images)

El primera base de los Chicago White Sox Jose Abreu, Novato del Año de la Liga Americana en el 2014, está ansioso porque llegue la próxima temporada.

Abreu estuvo el pasado sábado en un evento que se ha hecho costumbre en Miami, donde cubanos que juegan en las Grandes Ligas se unen a ex peloteros y algunos periodistas en un partido amistoso para recaudar fondos para niños discapacitados.

“Estoy deseoso porque lleguen los entrenamientos de primavera y la temporada, sobre todo después de las adquisiciones hechas por el equipo que creo que permitirán competir este año y llegar a los playoffs. A los fanáticos de los White Sox les digo que estamos listos para pelear”, dijo Abreu en un aparte con la prensa.

“Para mí es un honor haber sido invitado a este evento porque aquí hay figuras a las que yo crecí admirando cuando era niño y me encanta poder estar en un terreno con ellos por esta buena causa”, explicó el pelotero, quien donó el bono que recibió por su premio de Novato del Año a una fundación en beneficio de niños autistas.

“Este es uno de los mejores días que cualquier pelotero cubano pueda experimentar. Estás con los tuyos, es para recaudar fondos para los niños, se trata de Miami. Los otros peloteros latinos terminan la temporada y van a sus países a celebrar, a nosotros solo nos queda Miami. Así que, una vez más, gracias”.

Pero como mismo creció admirando a otros peloteros, ahora hay niños que se inician en el béisbol y lo ven a él como un ejemplo a seguir. Para ellos el jugador de los Medias Blancas tiene un consejo importante: “Primero que todo, estudiar. Que estudien, que respeten a sus padres y se comporten correctamente en la vida”.

Abreu tuvo un ritmo de cuadrangulares impresionante en los primeros cuatro meses de la pasada campaña y al finalizar julio ya acumulaba 31, pero entre agosto y septiembre sólo despachó cinco para totalizar 36.

Sin embargo, no podía hablarse de una mala racha, pues si bien bajó el número de jonrones, aumentó el average hasta llegar a .317, el sexto más alto de todas las Grandes Ligas.

¿Hubo algún cambio en la mecánica de bateo?

“Eso habría que preguntárselo al Señor”, dijo Abreu, un hombre de profunda fe religiosa. “Esas son cosas del béisbol que no pueden explicarse. Dios te quita por un lado, pero te da por otro. Me quitó los jonrones, pero me dio el average. Eso es así de simple y yo estoy orgulloso de lo que hice”, concluyó Abreu.

Publicado en ESPNDeportes.com por Jorge Morejón.

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