La história fantástica de Yasiel Puig

Yasiel Puig #66 of the Los Angeles Dodgers stretches before his major league debut. (Photo by Harry How/Getty Images)

Por Héctor Linares | excelsior.com

El cubano Yasiel Puig nunca se ha quedado en el intento…una y otra vez está en busca de dar el paso extra.

Así lo hizo en el peor momento de su vida, cuando fue castigado sin jugar beisbol durante cinco meses tras buscar por segunda ocasión escapar sin éxito de su país, hasta que lo consiguió en la tercera y se encaminó a las Grandes Ligas.

O cuando en su primer turno en el Yankee Stadium buscó convertir un sencillo en doble y fue puesto out, pero esa misma jugada la cristalizó en la octava entrada.

Puig es la sensación de la actualidad en las Grandes Ligas, pero el sueño inició cuando escapó a México y justo hace un año se mostró ante los buscadores de talento en el Foro Sol capitalino.

El fornido jardinero, quien recién había llegado de Cancún, demostró en esa ocasión que era un pelotero con las cinco herramientas para triunfar (velocidad, poder, bateo de porcentaje, excelente brazo y gran fildeo).

Pero nadie imaginó, que 12 meses después sería la sensación y demostrar que Dodgers no se equivocó al llevárselo por 42 millones de dólares.

Su impresionante ascenso inició durante la pretemporada. Aunque parecía tener todo para iniciar en la Gran Carpa, el manager Don Mattingly decidió enviarlo a la sucursal de Doble A para darle más juego, debido al exceso de buenos jardineros del equipo con Carl Crawford, Matt Kemp y Andre Ethier.

El cubano no se quedó en el intento una vez más. Su promedio de .313 con ocho jonrones y 137 producidas, además de 13 robos en 40 partidos eran su mejor presentación en la sucursal.

Crawford y Kemp sufrieron sendas lesiones y era el momento para Yasiel Puig.

Debutó en Grandes Ligas el 3 de junio y el jardinero de 22 años de inmediato se ganó a los aficionados.

Puig conectó imparable en su primer turno al bat y mantuvo el triunfo de Dodgers al poner out a un corredor en primera base con un impresionante tiro que llegó de aire desde el jardín derecho para completar un dobleplay.

En el siguiente partido pegó par de cuadrangulares, y aunque en el tercero se fue en blanco, regresó para conectar un Grand Slam, lo que provocó un grito del decano cronista de los Dodgers, Vin Scully: “¡No lo puedo creer!”

Puig era apenas el tercer jugador con tres jonrones en cuatro partidos desde 1900.

El cuarto vuelacercas llegó el viernes 14 de junio y el quinto no pudo ser más signficativo. Lo pegó ante los orgullosos Yanquis en el Yankee Stadium. Ese fue su imparable 27 en 15 partidos para igualar una marca del legendario Joe DiMaggio.

Al término de esa doble jornada, era el pelotero más seguido por la prensa neoyorquina. El cubano siempre atendió con su característica sonrisa y aunque no sabe hablar inglés con lo que hace en el campo es suficiente.

“Me gusta su forma de jugar”, opinó el famoso relevista de Yanquis, Mariano Rivera. “Es agresivo, no tiene miedo, y esa es la forma que se juega, es la forma en que me encanta ver a los jóvenes cuando llegan a Grandes Ligas”, agregó.

Yasiel Puig sigue encendido, el pasado jueves pegó su sexto cuadrangular y antes de los juegos de ayer batea para .452 con 12 carreras empujadas.

Apenas hace un año, con tristeza recordaba en México el calvario que había pasado con los cinco meses sin poder jugar por un castigo.

“Fue como volverme loco sin estar jugando beisbol, todos los días me sentaba con mi familia en la sala de mi casa y hablábamos de eso… de buscar mi sueño de ir a Grandes Ligas.”

Ahora su contagiosa sonrisa en su rostro juvenil ha regresado, mientras que con su estilo de juego conquista al mejor beisbol del mundo.

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