La Serie del Caribe y el reencuentro con Cuba

Freddy+Asiel+Alvarez-Camilo+Pascual

Por Jesús Hernández Villapol

Ya será una realidad el retorno de Cuba a “La Serie del Caribe” de béisbol después de 54 largos años, cuando comience una nueva edición en Isla Margarita, Venezuela.

La Mayor de las Antillas estará representada por su actual campeón, Villa Clara, reforzado con figuras de primer nivel como el antesalista Yulieski Gourriel, el jonronero Alfredo Despaigne y el camarero y excelente bateador, José Miguel Fernández, entre otros.

Pero en este letargo de más de medio siglo, si ha existido una víctima ha sido la afición cubana, que se privó durante todo ese tiempo de disfrutar de buen béisbol.

Varias generaciones de cubanos estuvieron ajenas desde la década del sesenta, a seguir las proezas de ídolos como Camilo Pascual, Willy Miranda u Orestes Miñoso, quienes brillaron hasta ese entonces en el clásico caribeño. Pero lo más triste es que fueron borrados prácticamente de la historia beisbolera nacional.

Fue como lo que se ha vivido en el arte con figuras trascendentales como la cantante Celia Cruz, el pianista Pepito Echániz o la escritora Lidia Cabrera.

La frase “El triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava”, a principios de la década del sesenta resultó decisivo, para crear un barranco entre una etapa y otra del deporte nacional del país.

Porque 1960 marcó no solo la última participación cubana en la justa del Caribe, con sede en Panamá y que precisamente tuvo a Cienfuegos como ganador, sino también fue la ruptura con el béisbol profesional.

El certamen dejó de celebrarse en ese año y se interrumpió por una década, para reanudarse en 1970, pero ya sin la presencia de Cuba, el principal animador de esas lides, con siete campeonatos ganados en doce participaciones.

Quizás no sea el momento de buscar culpables, pero es una realidad que varias generaciones no podrán perdonar semejantes privaciones. Resulta inapropiado hablar de un béisbol antes de 1959 y de otro posterior a esa fecha. El béisbol cubano es uno, como lo es el arte, la historia o la ciencia.

Hace unos años visitó Cuba Luis Tiant, el lanzador cubano con más juegos ganados en las Grandes Ligas (en 19 años entre 1964 y 1982, logró 229 triunfos) con muchos méritos para ingresar en el Salón de la Fama de Cooperstown. El gran serpentinero comprobó asombrado que en la más famosa peña beisbolera en Cuba, la del Parque Central de la Habana, nadie conocía de sus proezas en la Gran Carpa.

El caso de Luis Tiant, no es aislado, pudiera ser el de Tony Oliva, Miguel Cuellar y muchas otras glorias del béisbol cubano, que prácticamente no han existido para la afición en su país de origen, donde deberían ser venerados como verdaderos héroes nacionales.

Esperemos entonces que la reincorporación de Cuba a la “Serie del Caribe” sea un nuevo paso para llevar la historia beisbolera cubana a su justo lugar.

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