Leonys Martín a un paso de su gran sueño

Jardinero cubano Leonys Martín de los Rangers de Texas en la temporada 2012 de las Grandes Ligas (AP Photo/Matt Strasen)

Julio Borbón se enfermó durante un corto viaje en barco a la isla de Santa Catalina, frente a la costa sur de California, y su íntimo amigo Leonys Martin se rió de él y le contó que el viaje que lo sacó de Cuba fue 10 veces peor.

Esto es casi todo lo que se sabe de su partida de Cuba en el verano de 2010, pues Martín nunca habla de su vida anterior en la Isla.

Él ahora es un Rangers, un jardinero inmensamente talentoso con un pasado envuelto en el secreto, un presente lleno de alegría pues está a punto de alcanzar el sueño de toda la vida y un futuro…

Pues bien, el futuro está también envuelto en el misterio, pero los Rangers van a descifrarlo esta primavera. Ellos no están interesados en los detalles de su dramática huida de Cuba, sólo quieren saber si Martin puede ser el jardinero central de un equipo que aspira a competir por un título de división y mucho más.

“Vamos a ponerlo a jugar y probarlo en todos los sentidos” expresó el manager Ron Washington. “Tiene talento. Este chico sólo tiene que relajarse, jugar y despejar las incógnitas que existen”.

“Lo único que necesita es la oportunidad”, afirmó el jardinero Nelson Cruz. “Ha mejorado mucho en los últimos tiempos. Por lo que he visto, está listo. Él no es un gran hablador, pero se lleva bien con todo el mundo y no tiene miedo”.

Borbon y Craig Gentry son ahora mismo los que le disputan el puesto a Leonys. Borbón fue el designado para abrir como regular en la pasada temporada y tiene una batalla cuesta arriba para reestablecerse como un jugador de Ligas Mayores.

Por su parte, los Rangers saben lo que Gentry puede hacer: Es un excelente jardinero central a la defensa, con tremenda velocidad, de promedio sobre todo contra los zurdos, pero no tiene fuerza al bate.

Martin podría ser capaz de hacerlo todo. Él combina la velocidad y el poder, su defensa ha mejorado significativamente y puso números ofensivos impresionantes en Round Rock de Triple-A el año pasado.

“La mejora de hace dos años a lo que mostró el año pasado fue como del día y a la noche”, dijo el gerente de Round Rock, Bobby Jones. “Todavía hay algunas cosas en las que tiene que trabajar. Si es capaz de seguir avanzando a ese ritmo va a ser un jugador bastante bueno”.

Si Martin -en definitiva- se gana el puesto de jardinero de los Rangers el día inaugural, lo habrá logrado en menos de dos años desde que firmó un contrato de cinco años y $15,5 millones.

“Sería una gran emoción”, dijo Martin. “Constituiría el resultado de mucho trabajo duro y de muchos sueños. Sería como jugar en una Serie Mundial”.

Cuando los Rangers anunciaron oficialmente la firma de Leonys Martin el 4 de mayo de 2011, lo describieron como un jardinero central defensivo y primer bate natural. Ellos han visto eso y mucho más a través de sus primeros dos años en el béisbol profesional.

El primer año fue duro. Martin no estaba acostumbrado a jugar todos los días y se perdió tres semanas en junio por problemas en la espalda. Jones dijo que Martin no podía jugar más de tres días seguidos sin necesidad de un día de descanso.

El cubano alterno entre Doble-A y Triple-A, y los Rangers vieron lo suficiente para llevarlo a las grandes ligas en septiembre. Querían velocidad en la banca para la recta final, pero después no lo incluyeron en el roster de postemporada.

La segunda temporada de Martin en Round Rock fue mucho mejor, bateó .359 con un .422 de OBP y .610 de slugging en 55 partidos.

Estuvo inactivo desde el 2 de mayo al 6 de junio con un desgarre en un ligamento de su dedo pulgar izquierdo y se sentó en el banquillo de los Rangers como reserva durante seis semanas a partir del 15 de junio 15 hasta el 30 de julio, mientras Mitch Moreland estaba en la lista de lesionados. Pero aún tendría 231 turnos al bate más en Round Rock y terminó con 48 anotadas, 18 dobles, dos triples, 12 jonrones y 42 carreras impulsadas.

“Es realmente un gran trabajador, eso es lo que más me impresionó desde el primer día” dijo Borbón. “Lo vi corriendo, haciendo el trabajo de velocidad por su cuenta. Nadie le dijo que hiciera eso. Terminé uniéndome a él”.

“Es divertido jugar junto a él. Aporta mucha energía al estadio. Cuando las cosas no iban bien para mí, realmente me dio mucho apoyo. Cuando estaba a un strike de ser ponchado me decía, ‘Oye, ¿todavía tienes uno más'”.

“Él se lesionó al deslizarse de cabeza en la primera base”, dijo Borbón. “Él se quedó en el juego, y en un corring de primera a tercera se deslizó nuevamente. Entonces. Lesionado y todo no quiso salir del juego. Fue increíble ver eso.”

Martin fue capaz de compensar el tiempo perdido jugando pelota invernal en la República Dominicana. Jugó en 37 partidos con el Licey y consiguió 146 turnos al bate. Si se combinan esos números con los de las ligas menores en estos dos años, Martin ha participado en 165 juegos, bateando .308 con 123 carreras anotadas, 39 dobles, ocho triples, 20 jonrones, 103 carreras impulsadas y 37 bases robadas.

En el poco tiempo que ha tenido en Grandes Ligas, Martin lleva 11 hits en 54 turnos con seis dobles, dos triples y tres bases robadas.

“Su defensa es la mejor de su juego en este momento”, dijo Washington. “Todavía no ha tenido los suficientes comparencias al bate para juzgarlo, pero todo el que lo ha visto dice que puede batear”.

Martin todavía necesita trabajo. Los Rangers quieren que sea un mejor corredor: Robó 10 bases, pero fue capturado nueve veces en Round Rock en 2012. Defensivamente, él cubre mucho terreno. En el plato, él es un bateador de contacto, pero todavía le va a lanzamientos fuera de la zona de strike.

Todo lo que resta para el cubano es trabajar duro y demostrar que si puede ser el jardinero central regular de los Rangers.

“Mentalmente, estoy listo”, dijo Martin. “Esta es una gran oportunidad. Estoy listo. Sólo tengo que jugar”.


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