Liván Hernández y la “Seguridad Nacional”

En esta zona, el lanzador cubano de los Nacionales es una de las caras deportivas más conocidas.

Desde que llegó al equipo de béisbol de la capital estadounidense, Liván Hernández, simpático y bonachón, suele ser efectivo.

En el estadio Robert F. Kennedy, el 14 de abril de 2005, Hernández hizo el primer lanzamiento en la historia de los nacionales de Washington.

Desde entonces, la amplia mayoría de las veces le ha dado una oportunidad de triunfo a su equipo, utilizando su ahora famoso ‘yoyo’, dominio de la zona y la mucha maña que le queda.

La buena imagen que han teñido los Nacionales de Liván Hernández en el área de la capital estadounidense, sin embargo, ahora peligra.

En San Juan, las autoridades federales investigan si ayudó al convicto narcotraficante “Angelo Millones” a lavar dinero y si puede haber cometido perjurio durante una comparecencia que habría tenido ante el Gran Jurado.

Desde el 30 de marzo pasado salieron a relucir los alegados vínculos económicos entre Hernández y “Ángelo Millones”, el alias de Ángel Manuel Ayala Vázquez, identificado por los federales como uno de los más importantes narcotraficantes de la Isla.

Por alguna razón, en Washington nadie se enteró. Los medios desconocieron el asunto o prefirieron esperar por un comentario oficial del Gobierno federal.

Hasta que la jefatura de la fiscalía federal de San Juan y el subdirector del Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) no hicieron claro la semana pasada que examinarán de cerca la relación entre Hernández y Ángelo Millones el tema estuvo prácticamente enterrado

La decisión de la dirección del Béisbol de las Grandes Ligas de Estados Unidos (MLB) de tomar cartas en el asunto puede haber ayudado a destapar el silencio del equipo de los Nacionales, que escuetamente admitió el miércoles que ya conocían de las alegaciones sobre su lanzador.

Durante todo este proceso, la gerencia de los Nacionales ha aparentado querer eludir el asunto.

En vez de dar cara desde el principio – El Nuevo Día y otros medios de la Isla trataron por semanas de lograr acceso a Liván u obtener una reacción del equipo – lo que han hecho es colocar una barrera.

Liván Hernández no ha sido acusado de nada. Hasta el momento, la información de que puso a su nombre autos de lujo y un almacén propiedad del convicto narcotraficante no ha producido cargos.

Pero, evidentemente, tanto la fiscalía federal como MLB han tomado esas denuncias con mucha seriedad y la investigación ha cobrado prominencia en la prensa estadounidense.

En los últimos días, Liván Hernández refleja estar tranquilo.

En su primera actuación con los Nacionales tras las alegaciones en su contra, lanzó magistralmente y llevó a la victoria su equipo.

La restricción impuesta en el acceso al camerino de los Nacionales no ha evitado que periodistas le pregunten a Hernández sobre el asunto.

Por lo menos en un par de ocasiones ya le han hecho preguntas y Hernández ha indicado que en su momento dará su versión.

Casi raya en lo absurdo pensar que la gerencia de los Nacionales no quiera que se le hagan preguntas a Hernández en español.

Pero, también es igual de incongruente la “seguridad Nacional” que se ha implantado, limitando el acceso al conocido lanzador.

Fuente: El nuevo día

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