“Merezco un Guante de Oro”. Liván Hernández

Liván Hernández tiene una carrera de 14 años en las Grandes Ligas, cuenta con un anillo de Serie Mundial y un trofeo MVP de la misma, que ganó en 1997 con los Marlins. Su cifra de errores es sorprendentemente baja, apenas 14 en la totalidad de su carrera en las mayores, y este año lidera en efectividad a los demás lanzadores de Washington, además de estar al tope de la lista en entradas y partidos completos en la Liga Nacional. Algo que a sus 35 años no es menor. Sin embargo, a pesar de su brillante carrera y de estar reverdeciendo laureles, Hernández jamás ha ganado un Cy Young o un Guante de Oro.

El pitcher cubano cree que ya es tiempo. “Nunca me he ganado un Gold Glove. Ese es uno de los sueños que tengo. El Cy Young es bien difícil ganárselo, pero llevarme un Guante de Oro me daría bastante satisfacción, porque creo que he hecho el trabajo durante mi carrera para ganarme aunque sea uno. Me lo merezco”, dice categórico.

Liván Hernández llegó originalmente a los Nacionales en la temporada inaugural de 2005, cuando el equipo jugaba en el estadio RFK. En 2006 partió nuevamente para volver en 2009. En esta temporada, el equipo quiso que sirviese de modelo para los lanzadores más jóvenes, con el fin que aprendieran de él.

“La mejor manera de ejercer el liderazgo en el clubhouse es mostrar profesionalismo. Que los más jóvenes vean lo que haces, cómo hablas, la manera de comportarte acá, porque lo que ellos vean es lo que aprenderán. La idea es tratar de darles lo mejor. No se trata solo de llegar a las Grandes Ligas, sino de mantenerse. Es muy difícil”.

La clave, según Hernández, es simple. Llegar temprano, trabajar duro, actuar profesionalmente.

Los Nacionales este año tuvieron un destello de esperanza en mayo pasado, cuando el equipo se mantuvo por sobre .500 por varias semanas, e incluso se habló de la posibilidad de llegar a los playoffs. Hoy la historia es distinta. El equipo acaba de ser barrido por los Cubs y con poco más de 30 partidos por jugar, a veces es difícil encontrar la motivación para terminar la temporada en la forma debida.

Pero Hernández, quien tiene experiencia en llegar lejos en los playoffs, cree que el equipo no está tan lejos de lograr la hazaña en el futuro. “Tenemos que jugar la pelota bastante inteligentemente, sin cometer errores. El talento lo tenemos. Somos un equipo joven que sabe jugar a la pelota, pero no tenemos mucha potencia. Debemos aprovechar las carreras que podamos hacer”.

Por otra parte, las noticias de la lesión en el antebrazo de Stephen Strasburg ha creado una polémica en torno a cómo tratar al fenómeno. Algunos dicen que debe seguir jugando, mientras otros claman que el lanzador sea poco menos que puesto en algodón. Pero Hernández, un ejemplo de durabilidad en un deporte brutal para los pitchers, tiene su propia teoría.

“Van a hacer 14 años que llevo lanzando cada cinco días. Hay muchas personas que creen que lanzando menos se va a cuidar mejor el brazo, pero estoy convencido que si se lanza menos el brazo nunca se va a fortalecer para tirar 120 lanzamientos en un juego. Por eso creo que hay que tirar más para fortalecer el brazo. Y después ponerse hielo, hacer sus pesas y todo lo demás”. Si a él le sirvió, debe funcionar.

Política y béisbol

Hace unas semanas. Un grupo de activistas pro inmigración invadieron el diamante de los Nacionales para protestar contra el partido de las Estrellas que se jugará en Arizona en 2011, que a su juicio debe cambiarse de locación como boicot por la ley SB 1070 de ese estado.

A Hernández no le gusta mezclar temas deportivos con políticos, pero siendo inmigrante, tiene una opinión. “No me gusta tocar mucho el tema de la política, pero nuestros hermanos inmigrantes están pasando por un momento difícil. Yo soy inmigrante también y me parece que se debe tomar la mejor decisión pensando en uno, en los inmigrantes. Vivimos en este país también y me parece que tenemos derechos de muchas cosas”.

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