Por: Jesús Hernández Villapol – El tema de la motivación volvió a estar presente en temas deportivos en la isla, luego de conocerse la integración del equipo cubano para el Clásico Mundial de béisbol, que se efectuará el venidero mes de marzo.

En esta ocasión fue el estelar receptor villaclareño Ariel Pestano, quien al conocer su exclusión de la nómina del conjunto, declaró a una emisora de radio de Villa Clara: “Han matado el ángel que me inspiraba”, aludiendo al incentivo que para él, un veterano de 38 años, constituía participar en ese torneo.

La desilusión del hombre que ha calzado los arreos durante 22 temporadas y en más de una década en la escuadra nacional, lo ha hecho pensar en la posibilidad del retiro y pese a lo que cualquiera pueda decir, aún detrás del plato, no hay otro como él en Cuba. En su carrera promedia para 289 a la ofensiva y 991 a la defensa.

Parece un nuevo candidato a la ya extensa lista de deportistas cubanos que se acogen al retiro ante la falta de motivación, término, que entre sus significados está que es “causa que determina la manera de actuar de una persona”.

El caso de Pestano es significativo si tenemos en cuenta que en el béisbol cubano son pocos los jugadores que llegan a esa edad con rendimientos al máximo nivel, excepcionales fueron los casos de los lanzadores pineros Carlos Yanes y Gervasio Miguel o del camarero capitalino Enrique Díaz, que se mantuvieron activos pasados de los cuarenta años.

En el béisbol cubano un pelotero se considera viejo cuando ha rebasado los 30 y es común que jugadores con apenas 33 o 34 años dejen de jugar.

Recientemente el máximo jonronero de la actualidad en la isla, Alfredo Despaigne, también sacó a relucir este tema, al declarar al sitio digital Cubadebate que considera que la motivación es el punto crítico del béisbol cubano.

El atleta de alto rendimiento debe unir a su talento natural, la voluntad, esa voluntad que lo hace levantarse cada mañana con la disposición de asumir grandes cargas de entrenamiento. Pero cuando se pierde la motivación, las jornadas se hacen más agotadoras y las horas dedicadas al deporte un infierno.

La motivación puede ser material, pero también sentimental y muchos atletas se mantienen activos a pesar de su longevidad, por el constante afán de superación en el camino hacia la gloria deportiva.

Hay que tener en cuenta que en la vida en general, y no solo en el béisbol, es fundamental encontrar incentivos para hacer llevadera la existencia. Por ejemplo, en el plano social cubano se refleja en el poco interés hacia el trabajo, al no existir una correspondencia con lo que se percibe monetariamente; o en el caso del estudio, al no vislumbrarse en un título, la respuesta a las necesidades del futuro graduado.

Para un pelotero en Cuba la motivación esencial, la esperanza suprema, es integrar el equipo nacional. Además de una realización personal, ello constituye la posibilidad de adquirir bienes materiales que de otra forma les sería imposible.


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Readers Comments (1)

  1. Ronel Casanova

    Excelente artículo y tema!!! para nadie es un secreto que el beisbol en Cuba ha perdido calidad, los últimos resultados internacionales lo demuestran. La desmotivación de nuestros peloteros es un hecho, nada más recordarles cuando Industriales ganó su última Serie Nacional y en la campaña siguiente ni clasificó, luego ganó Pinar y ocurrió lo mismo y en la actual el campeón Ciego puede quedar fuera de los 8 faltando solo una subserie. Recientemente un “incentivo” surgió cuando al equipo campeón lo premiaron con un viaje a Panamá a topar con la selección de ese país y hasta se comunicó por los medios deportivos oficialmente, ¿cómo quedó el tope?, si alguien lo sabe por favor, compartirlo.






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