Pasado y presente de una leyenda cubana

Luis Tiant celebrate World Series with Boston Children's Hospital Starlight Fun Center Donation at Boston Children's Hospital. (Darren McCollester/Getty Images)

Luis Tiant tiene un mensaje para el jardinero de los Dodgers Yasiel Puig: No cambiar nunca.

El consejo parte del legendario pelotero y su destinatario es un talentoso novato que como un huracán irrumpió en esta temporada sacando a los Dodgers del frio sótano hasta llevarlos a la discusión del campeonato de la Liga Nacional ante los Cardenales.

Muchas cosas tienen en común, pero la más importante, es que son cubanos

“Está bien, ¿y sabes qué?, ese ‘hot dog’, eso es lo que traemos desde nuestra isla”, dijo Tiant con cierto orgullo el mártes en el Hospital infantil de Boston, donde ayudó a MLB y los Medias Rojas a realizar una donación para niños enfermos.

“Ves a Iglesias [Detroit], hacer lo mismo de una manera sencilla. Esa es su forma de jugar. Pero cuando llegas aquí, quieren modificarla. Si te sientes bien jugando no es necesario cambiar nada. Otra historia es cuando las cosas no salen bien, pero si todo está perfecto ¿por qué variar?

“Que siga jugando a su forma, divirtiéndose y dando el 200 por ciento. Él es genial y tiene todas las herramientas. Puede llegar a ser lo que quiera, siempre y cuando no se lastime”.

“Mi estilo no era el mismo, pero sí el objetivo: superarse cada día y vencer al contrario”.

Tiant iluminó los rostros de los niños en el evento que forma parte de varias iniciativas en el contexto de la Serie Mundial.

Junto al cubano también estaban Charles Steinberg, vicepresidente ejecutivo de los Medias Rojas y Tom Brasuell, Vicepresidente de Asuntos de la Comunidad de la MLB.

“Usted no quiere que ningún niño contraiga esas enfermedades como las que ellos tienen”, expresó el ex jugador de los Medias Rojas. “Realmente te rompe el corazón cuando los ves en esta situación. Uno solo quiere ayudar.”

El legendario lanzador lleva puesto el anillo de Campeón de la Serie Mundial de 2004 y actualmente sirve de embajador del equipo. Todavía usa ese bigote que lo acompañó durante su carrera, en la cual en cuatro ocasiones ganó más de 20 partidos alcanzando 229 victorias en 19 años.

Tiant ganó dos juegos para su equipo en la inolvidable Serie Mundial de 1975 donde se impusieron los Rojos de Cincinnati en siete peleados encuentros.

Con mucho entusiasmo relata como trataron de cambiarle su estilo de pitcheo cuando llegó de Cuba.

“Los scouts americanos no querían contratarme en Cuba porque no les gustaba el modo en que solía lanzar, nunca lo cambie”, continuó. “Lancé 25 años, además de mi trabajo en la pelota invernal.”

“Puedo morir mañana y sentirme satisfecho.”

Tiant vivió 46 años en Massachusetts, pero en noviembre pasado se trasladó al sur de Florida. La humedad en el Sur, sin embargo, es demasiado fuerte para él. Creció con calor en Cuba, pero el clima en el sur de Estados Unidos es diferente.

Pronto el cubano se trasladará para Wells, Maine, donde la playa es un destino muy popular del verano. Ese es el final de un largo viaje, del cual nunca se ha quejado.

“No fue un camino fácil, pero puedo decir que soy afortunado”, expresó Tiant. “He trabajado muy duro y nadie me regaló lo que tengo, tuve que pasar por miles de cosas. Yo cumplí mi sueño de jugar en las Grandes Ligas. Cuando era niño, eso era lo que yo quería hacer y sucedió.”

Dijo estar especialmente orgulloso de ver la nueva ola de cubanos como Puig que están dejando sus huellas. Minnie Miñoso, Tony Oliva y el mismo fueron los precursores de todos ellos, por eso se manifiesta en contra de las barreras políticas entre EE.UU y Cuba.

“No hay ninguna razón para limitar a alguien”, dijo Tiant. “Si usted juega béisbol o lo que sea, debe tener la oportunidad de poder hacerlo donde le plazca, sobre todo cuando eres un niño y tienes un sueño”.

“Eso es bueno para todos, que jueguen los cubanos en las Grandes Ligas. Fuimos los primeros de América Latina, luego llegaron los dominicanos. Creo que tenemos jugadores como los dominicanos que son tan buenos como cualquiera. Yasiel Puig, el chico de Chicago (Alexei Ramírez) … son buenos jugadores”.

Luis jugó pelota invernal en Cuba en 1960-61, “El último campeonato en Cuba”, dijo. “Después de esa temporada, fui a la Liga Mexicana. Fue entonces cuando la puerta se cerró en mi país. En el ’61 en Puerto Rico los Indios de Cleveland me contrataron”.

“Un año más tarde llegué a Estados Unidos”, continuó. “jugué en varios equipos de Ligas Menores hasta que en el 64 me llamaron a las Mayores”.

“Ahí fue cuando le pedí a Dios todos los días: -Por favor, que no me pase a mí lo mismo que a otros que mueren sin poder regresar a su país, sin ver a su familia-.Es difícil la gente te ve y dice, ‘Oh , estás de suerte , juegas en las Grandes Ligas’. Pero ellos no saben lo que pasas.”

“No me puedo quejar. No hay ninguna razón para quejarme de algo, especialmente cuando usted llega aquí a este hospital y ver los retos que tiene por delante estos niños.”

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