Peña y la mejor decisión de su vida

Brayan Pena #55 of the Detroit Tigers runs the bases on an RBI double against the Cleveland Indians. (Jason Miller/Getty Images North America)

La firma con los Tigres podría ser la decisión más inteligente que el cubano Brayan Pena jamás haya hecho en su carrera en las mayores.

Si no se hubiera unido a los Tigres, Peña no hubiera hecho amistad con el lanzador Doug Fister. “Voy a ser honesto con usted, esa amistad me ha convertido en un ser humano más inteligente”, dijo Peña. “Yo le aprecio mucho.”

Peña pasó sus primeras cuatro temporadas con los Bravos de Atlanta y las cuatro siguientes con los Reales de Kansas City.

Los Tigres no estaban necesitados de un receptor suplente para titular Alex Avila, antes de comenzar la temporada, pues ese puesto lo asumiría Bryan Holaday, pero al no poder contar con un receptor con experiencia para el equipo Toledo de Triple-A, decidieron firmar a Pena y enviar a Holaday a las menores.

Actualmente Avila se encuentra en la lista de lesionados, y el cubano junto a Holaday han tenido que asumir la responsabilidad detrás del plato.

Peña promediaba de por vida de .248 antes de unirse a los Tigres. En la actual temporada antes del juego del martes en la noche promediaba para .290 con dos jonrones, 13 carreras impulsadas y .313 en porcentaje de embasado.

“Él es un profesional y creo que eso dice mucho de él”, dijo Fister. “Un gran hombre, un gran competidor y excelente compañero de equipo.”

La amistad del cubano con Fister lo ha ayudado a hacer una persona más inteligente dentro y fuera del campo. “Hemos construido lo que llamamos una relación Vikingo”, dijo Peña, quien agregó que ha leído acerca de cómo los vikingos eran grandes en la lealtad.

Familia y comunidad son de gran importancia para Peña, quien se convirtió en un ciudadano de los EE.UU. después de desertar de Cuba. Tiene miembros de la familia que no ha visto desde que tenía 16 años, pero dijo que se dio cuenta que tenía que salir de su país de origen para tener una oportunidad de una vida mejor.

“Realmente siento que pertenezco a este lugar”, dijo Peña, de 31 años. “Me convertí en un ciudadano estadounidense toda mi familia son los ciudadanos estadounidenses -. Mi mamá, mi papá, mi hermana, mi esposa, mis hijos.

Peña dijo que trabaja con los niños desfavorecidos en Miami y Orlando, y al final de cada temporada de béisbol recoge uniformes y los envía a la República Dominicana.

Le encantaría ayudar a niños pequeños en Cuba, pero no por ahora no ha sido posible, por lo que decidió ayudar a los niños en el país donde ha jugado béisbol invernal. “Me hace sentir mejor”, dijo Peña. “Me hace sentir como que estoy dando algo a cambio a la comunidad.”

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1 Comment

  1. El Locuaz

    Muy bonito este articulo Pena se merece eso y mucho mas porque es un ser humano extraordinario. Mira en Kansas con dias y dias sin jugar no mermaba ese embullo y siempre estaba con una sonrisa a flor de labios y era el que mas gritaba en el dogout asi es él y a la gente que es buena y solidaria, y no envidiosa, le suceden estas cosas lindas.

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