Respuestas de una recta sobrehumana

HOUSTON, Texas.— Las preguntas de los reporteros a veces lo dejan confuso.

Se le nota en su rostro, pero trata de contestar de la mejor manera.

Lo que para Aroldis Chapman es común y natural, para los medios es simplemente fenomenal.

Este pitcher cubano de los Rojos de Cincinnati, que lanza la pelota a 105 millas por hora, parece ser lo más cercano a una persona con poderes “sobrehumanos” que estos reporteros han podido de entrevistar.

Una andanada de preguntas de todo tipo.

¿Te sientes capaz de lanzar aún más fuerte de lo que lo has hecho hasta ahora?

¿En qué piensas cuando estás en el montículo?

¿Tienes un secreto especial para lanzar tan fuerte?

Y Chapman responde sin euforia: “Desde chico tuve velocidad y potencia, así que yo fui trabajando mi estilo sobre esas virtudes”.

Chapman es de lejos el único lanzador en las Ligas Mayores que encara esas preguntas.

También es el único que puede lanzar constantemente la pelota a una velocidad de entre 99 y 105 millas por hora.

“Soy una persona muy calmada, no me emociono demasiado cuando las cosas van bien, ni me decaigo demasiado cuando las cosas no me están saliendo”, comentó Chapman durante su visita a Houston, donde sus Rojos enfrentaron a los Astros.

Muy poco hay en sus respuestas de esa intensidad con la que Chapman lanza en el montículo.

Chapman responde en español con frases cortas y al punto y éstas a veces se diluyen un tanto cuando salen en inglés de la boca de su intérprete.

No quiere hablar de cómo y por qué desertó de Cuba o de las diferencias que hay entre jugar en el equipo cubano y en las Ligas Mayores ni mucho menos de temas que tengan que ver con la tensa relación tensa entre Estados Unidos y Cuba.

Chapman dice que no esperaba estar en una situación como en la que se encuentra y que está muy feliz por la oportunidad que le ha dado el destino.

“Admito que no sé mucho de la historia de los Rojos, pero en estas semanas que he estado en el equipo me siento muy afortunado y quiero poner todo de mi parte para que el equipo entre a los playoffs y ganemos una Serie Mundial”, comentó el lanzador de 22 años.

Chapman desertó definitivamente en 2009, mientras el equipo nacional de Cuba se encontraba en Holanda jugando el Torneo Wold Port.

Ya había hecho un primer intento fallido de desertar, en la primavera de 2008, pero entonces fue descubierto y devuelto a Cuba.

Como castigo quedó fuera del equipo que participó en los Juegos Olímpicos de Pekín, China.

Su deseo de llegar a las Mayores tomó un tiempo en hacerse realidad.

Pero valió la pena la espera ya que firmó un contrato con Cincinnati, según reportes, de unos $30 millones de dólares con un bono por firmar de 16 millones de dólares.

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