Header Banner

Sombras que oscurecen el béisbol cubano

Cuba Head Coach Victor Mesa argues with home plate umpire Alfonso Marquez during the World Baseball Classic game between the Netherlands and Cuba at Tokyo Dome on March 8, 2013 in Tokyo, Japan. (Source: Chung Sung-Jun/Getty Images AsiaPac)

Por Jesús Hernández Villapol.

El Clásico Mundial de béisbol ya es historia y comenzó la segunda fase del Campeonato cubano, pero con más sombras que luces, que no dejan de ser preocupantes.

Después de haber vivido casi un mes de apetitosa efervescencia beisbolera en que el equipo cubano tuvo una actuación decorosa, pese a ser eliminado en la segunda ronda del certamen, a la afición le queda una especie de vacío.

Los primeros encuentros de la segunda parte, ahora con los ocho equipos que encabezaron la clasificación, reforzados; evidencian la ya conocida debilidad de los cuerpos de lanzadores, inadecuado corrido de bases y sobre todo, las indisciplinas que lastran la imagen del bello deporte.

La nota en este aspecto la volvió a dar el director del equipo de Matanzas y de la Selección Nacional, Víctor Mesa, en el partido del martes 26 de marzo ante Industriales, en que ofendió al árbitro principal Melchor Fonseca. Ese insulto pudo apreciarse a través de la televisión y hasta tuvo la osadía, en su ataque de ira, de ordenar a sus jugadores retirarse del terreno.

Pero no todo quedó ahí, en medio del incidente, con el juego en desventaja de ocho carreras , antes de ser también expulsado, determinó colocar como sustituto del lanzador, a un jugador de cuadro, que se encontraba en el banco, a pesar de que había dos lanzadores calentando el brazo, en franca ofensa al rival y a la afición.

Este desagradable episodio es uno de tantos que ha protagonizado a lo largo de su carrera, primero como jugador y hace algún tiempo como director.

Recientemente en el Clásico Mundial fue seguido constantemente por las cámaras por sus ademanes despóticos hacia jugadores y por frases ofensivas hacia los árbitros, entre las que se incluye el negar la pelota en el primer partido ante Holanda a su lanzador relevista Diosdani Castillo, para lanzarla al terreno, en grosero desafío al oficial actuante.

Muchos recuerdan el incidente en un partido en la Isla de la Juventud, la pasada temporada cuando arrojó tierra a un árbitro al no aprobar su decisión, pero contrario a todo lo que se esperaba, poco tiempo después fue nombrado director del Equipo Nacional, decisión que considero, dejó mucho que desear, por lo que constituye ese conjunto como embajador de lo mejor del deporte en la isla.

En Cuba se ha arraigado algo que podemos denominar como el “síndrome de la guapería”, que es imposible combatir con campañas y sí con educación en el seno de la familia, de la escuela y claro, con medidas coercitivas.
Un niño jamás podrá comportarse correctamente en la mesa si sus mayores no lo hacen y no podrá tener cortesía con una dama si constantemente es testigo de cómo su padre lastima a su madre.

Cuando una figura pública maltrata el lenguaje, se proyecta en un escenario con grotesco erotismo o se convierte en protagonista de hechos como el sucedido en el parque Latinoamericano, por su repercusión, sobre todo, en los más pequeños; se fomenta un mal que ya se está convirtiendo en endémico en la sociedad cubana, que es el irrespeto y la falta de urbanidad.

Resulta insólito cómo se pretende magnificar por “ciertas personas” a un personaje que socialmente es negativo, pese a sus méritos como jugador y en cierta medida como director, que hace caso omiso a la no escrita regla del “Juego Limpio”, que difama de sus jugadores y los ridiculiza en plena competencia y que no es capaz de acatar las normas establecidas.

Víctor Mesa tejió su historia como gran pelotero, no exenta de sucesos como el mencionado, pero sus constantes desatinos como directivo pudieran tener repercusiones irreparables, ante los que no podemos cerrar los ojos.


Related posts

3 Comments

  1. Sergio

    Sin justificar a Victor que a veces se pasa de protagonista, en el juego contra Holanda los arbitros marcaron un out que ni de chiste lo fue cuando el jugador holandes se metio a las gradas a rescatar una pelota que cayo entre la gente, y eso la verdad para alguien que ama el beisbol es mas duro que una mentada de madre, asi que hasta que se entienda que los protagonistas de un juego son los jugadores y no un entrenador y mucho menos un arbitro que verdaderamente se vio como un eunuco mental estas cosas van a seguir pasando en cualquier beisbol del mundo.

    Reply
  2. Alberto J. Oliveros Pérez

    En Cuba todos conocen a Víctor Mesa, conocen sus virtudes y defectos, y yo me atrevo a afirmar que la mayoría de los cubanos amantes del beisbol piensan que la combinación de Victor Mesa y Jorge Fuentes al mando de la selección nacional era lo mejor que le podía pasar al equipo Cuba con vistas al III Clásico Mundial, lamentablemente no se logró el objetivo. Pero, ¿por qué los cubanos piensan así? porque aquí en nuestro país nos han enseñado a valorar a los hombres por sus virtudes y no por sus defectos, nadie mejor que Victor Mesa conoce sus defectos, lo ha afirmado públicamente en varias ocsiones, y yo en mis 22 años no he conocido a nadie perfecto todavía. Si el compañero Hernández Villapol (redactor de este artículo) quiere conocer las virtudes de Víctor nadie mejor que los peloteros dirigidos por él para que digan que creen de él como director, yo conozco lo que piensan algunos de estos peloteros y exhorto al redactor de este artículo a que indague en este aspecto para que pueda emitir un juicio más objetivo acerca de quien es Víctor Mesa.

    Reply
  3. Arnaldo

    Saludos.
    Mi opinión personal, es que donde nace, no crece. Lo primero es reconocer que si no se tiene educación no se puede pedir que esa persona sea educada es lo que pasa Con Víctor Mesa, pero lo peor de todo esto es que la fama se le sube a la cabeza entonces es más mal educado, es una lastima

    Reply

Deja un comentario