Viciedo ha cumplido con las expectativas

Jardinero cubano Dayan Viciedo en la temporada 2012 de las Grandes Ligas

Billy Russo | Hace un año era el centro de atención por la forma en la que estaba quemando la Triple A, con su ofensiva. Se pedía a gritos que lo ascendieran y lo dejaran mostrar esa calidad que tiene para batear y que cautivó a los Medias Blancas de Chicago cuando lo contrataron en el 2008, con 20 años de edad.

Ahora, Dayán Viciedo está haciendo lo mismo en las Grandes Ligas, donde está en su primera temporada completa, en la que ha calado como uno de los líderes ofensivos del conjunto que está sorprendiendo en la División Central de la Liga Americana.

Sí, Viciedo, “el Tanque Cubano”, le ha tomado el ritmo a los lanzadores de las mayores, quienes no le han hecho el trabajo fácil, generando en algunos momentos que se cargue de presión y frustración, por no poder darle bien a la bola y por fallar repetidamente en turnos y situaciones importante.

Sin embargo, esas experiencias difíciles le han servido al jardinero izquierdo de los Medias Blancas para fortalecerse, aprender del juego, del nivel que hay en Grandes Ligas y utilizar todo eso para ser mejor.

“He trabajado en ser más paciente en el home plate, porque en momentos me pongo un poquito ansioso. Así es que han salido mejores resultados en los últimos juegos”, dijo Viciedo, quien en la temporada ya tiene 66 carreras remolcadas, seis de ellas en la cadena de cuatro triunfos que tienen los Medias Blancas, que en estos momentos cuentan con tres juegos de ventaja sobre los Tigres de Detroit en su división.

El cubano sabe que en oportunidades ha fallado por salirse de su plan, por querer hacer más de lo que puede hacer en momento específicos. Asimilar esos fracasos y tomarlo como lecciones para mejorar ha sido uno de los mayores aprendizajes en este 2012.

“A veces me acelero, me pongo más ansioso en el home plate, eso creo que es por la inexperiencia. Uno a veces no recapacita a tiempo para ver lo que está haciendo mal”, expresó el jugador de 23 años de edad, antes de agregar: “Todo es nuevo, porque es la primera vez que estoy aquí un año completo”.

Viciedo debutó en Grandes Ligas en el 2010. En esa temporada participó en 38 encuentros. En el 2011 apenas actuó en 29 partidos. Eso debido al plan de desarrollo que los Medias Blancas tenían para él, pues no lo querían apurar. De allí que no fuera hasta esta campaña en la que le dieran la oportunidad de exhibirse a tiempo completo en el máximo nivel.

La paciencia de los Sox le ha rendido resultados con el “Tanque”, quien se ha erigido como uno de los baluartes ofensivos del equipo, sirviendo como escudero de los hombres grandes en la alineación y en oportunidades llenando sus zapatos.

El cubano ha alineado este año como tercero (2), cuarto (6), sexto (13), séptimo (85) y octavo (23). En cada una de esas posiciones del line up se las ha ingeniado para producir, registrando al menos un cuadrangular y una carrera remolcada en todas ellas.

“Siempre hay que estar preparado, porque tengo a buenos bateadores adelante, que sé le pueden pitchear mal para lanzarme a mí. En esas situaciones como siempre lo hago voy al home plate es a hacer una buena conexión a no apurarme y a tratar de hacer un buen contacto que eso es lo fundamental”, dijo Viciedo, quien concluyó: “Estoy preparado para cuando me lleguen esas situaciones a mí”.

Siendo uno de los menores dentro de los Medias Blancas y conociendo que está en su primera temporada completa en Grandes Ligas, sus compañeros constantemente tratan de ayudar, de guiarlo y aconsejarlo para que en todo momento le pueda sacar el máximo provecho a sus condiciones.

“Es un chico con mucho talento, que sabe batear. A veces uno, que tiene más experiencia y sabe un poco más, le dice qué buscar en un turno o de qué estar pendiente para ayudarlo. Lo bueno es que él aprovecha esas cosas”, expresó Paul Konerko, el capitán de los Sox.

A veces Viciedo no necesita si quiera que le digan nada, ya que es muy observador y siempre está pendiente de lo que hacen los peloteros que tienen más experiencia que él, como el propio Paulie.

“Él (Konerko) es un pelotero a seguir, porque es muy respetuoso y te ayuda a hacer las cosas bien, te da confianza. Uno aprende de todo con él, con su forma de ser. De verdad uno aprende de todo, todo”, dijo Viciedo, quien agregó: “A veces cuando voy a batear en una situación importante, él se me acerca y me dice que esté tranquilo, que haga swing y que todo va a salir bien. Eso lo llena a uno de confianza”.

El ser parte de los Sox y poder ayudarlos en esta recta final de la campaña de la misma forma en la que lo ha hecho durante toda la campaña es una motivación extra para el cubano, quien registró en mayo su mejor mes de la temporada, al conectar ocho jonrones (séptimo en la liga), impulsar 24 carreras (segundo) y registrar promedio al bate de .351 (tercero).

“Que estamos en la pelea es fundamental, eso te motiva, por eso uno tiene que pensar mejor las cosas y saber que todos los días hay que salir a jugar fuerte”, dijo Viciedo, al tiempo que agregó: “La verdad es que me siento bastante contento, porque estoy aportando algo al equipo. Esta es la mejor parte de toda la temporada, porque es el final y es donde se decide si vamos a los playoffs o no”.

El manager de los Sox, Robin Ventura, está impresionado con lo que ha logrado el cubano esta campaña y asegura que aún se puede esperar mucho más de él.

“El Tanque” está satisfecho porque ya cumplió la meta que tenía para este año, conectar 20 cuadrangulares. En estos momento tiene 21 y es uno de los cinco integrante de los Medias Blancas con al menos una veintena de jonrones. Los Sox son el único equipo con ese registro en la temporada.

El manager de Chicago, Robin Ventura, está sorprendido por la actuación y valía que ha tenido Viciedo, pero asegura que aún falta mucho más por ver de él.

“Él todavía se está desarrollando y se está ajustando aquí. Creo que todavía no hemos visto todo lo que él puede dar. Es un bateador natural, con poder y que le puede dar a la bola por todo el campo”, detalló Ventura.

Pero lo del cubano no es sólo con el bateo, su defensa también ha brillado esta campaña, siendo uno de los jardineros izquierdos más confiables de las Grandes Ligas, con sólo dos errores en 116 juegos y 12 asistencias, la mayor cantidad para un jugador de su posición.

Así como su bate ha fabricado carreras para los Medias Blancas, su guante ha evitado muchas anotaciones en contra del equipo, lo que lo ha convertido en un pelotero integral dentro de los Sox.

“Estoy muy contento por el trabajo que he hecho en el ‘left field’, ya que el año pasado estaba jugando en el ‘right field’ y en este ‘spring training’ me dijeron que me iban a mover al ‘left field’. La práctica y el trabajo diario me ha ayudado. Todo me ha salido bien hasta ahora”, expresó el jardinero, a quien ya respetan los rivales.

“Creo que sí (que he impuesto un poco de respeto con mi brazo). Los resultados ahí están, ellos poco a poco me están conociendo, ya he puesto varios outs importantes y me he ganado un poco más de respeto”, aseguró.

Los Medias Blancas confían en que en uno o dos años Dayán Viciedo sea una figura consagrada en el equipo y en Grandes Ligas.


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