Victor Mesa después del juego

Cuba head coach Victor Mesa celebrates winning during the World Baseball Classic First Round Group A game between Cuba and China. (Source: Koji Watanabe/Getty Images AsiaPac)

Por Marcos Alfonso, AIN

A nadie le gusta perder. Quien diga lo contrario es difícil de hallar, y aunque el refranero popular rece de que “a cualquiera le toca”… lo demás lo sabe el lector para no ser redundante.

El béisbol, y la no inclusión de Cuba en las finales del III Clásico Mundial, son de esos fenómenos que calan en la idiosincrasia del cubano y es comidilla cotidiana.

Los fanáticos buscan rápidamente al o los culpables. Que si fulano, mengano, cualquiera… Pero ahí no radica el meollo del asunto.

Para nadie es secreto tampoco que tras cada derrota en cualquier aspecto de la vida, existen una o varias razones. Creo que la pelota, como decimos en la Isla, no es excepción.

En febrero de 1998 entrevisté a Víctor Mesa para el libro Después del juego. En esa ocasión la prensa lo calificaba como uno de los jugadores de béisbol más controvertidos.

De ahí sus apelativos: “la explosión naranja”, “show”, “centella”… ¿Habrá cambiado mucho su personalidad ahora a los 53 años (20 de febrero de 1960)?.

“Amable, casi siempre sonriente, por momentos reflexivo”… la entrevista sintetiza su vida en pocas cuartillas. Aproveché algunos de sus criterios y los retomo: “Comencé a jugar en la Serie Nacional, que es un torneo muy fuerte en Cuba, con el equipo de mi provincia, Villa Clara, desde la temporada 1976-77 y siempre en la posición de jardinero central”.

Considero aquí uno de los por qué de nuestro béisbol actual, pues aunque esta primera parte de la Serie Nacional incorporó el elemento de la rivalidad en su nueva estructura, es apenas el comienzo para empeños mayores.

Otro criterio vertido por Víctor entonces, sobre la preparación y opciones de los atletas, tiene validez total en el presente: “considero que las oportunidades se dan en el terreno, sudando y trabajando mucho y bien”.

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Y agrego otro elemento salido de su quehacer beisbolero en cuanto a la composición de un equipo (la vieja controversia entre consagrados y noveles): “Creo y apoyo con todas mis fuerzas el desarrollo, pero también mantengo que una posición en el equipo Cuba hay que ganársela en el terreno juego a juego”.

Tales criterios, vertidos hace tres lustros, tienen plena vigencia y son en esas, y otras direcciones por supuesto, hacia donde se debe poner el ojo avizor para elevar el nivel competitivo de nuestra pelota para que regrese a planos estelares dentro y fuera de la Isla.

Víctor Mesa, con hidalguía, se declaró como responsable en la derrota sufrida ante Holanda y que nos sacó del III Clásico. Es lógico, tiene las riendas del equipo. De lo que se trata en lo adelante no es de buscar culpables, por el contrario, de los yerros, de las contradicciones, pueden salir cosas maravillosas. Se avecina la segunda parte de nuestra Serie Nacional, empezar a resanar entuertos, urge.


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1 Comment

  1. Carlos González

    Otra vez lo mismo, …de ahora en adelante saquemos conclusiones para que no vuelva a pasar, llevamos asi mas de 6 años, diciendo lo mismo, hasta cuando, otro periodista que no quiere buscarse problemas. Por que no decir, los errores en la dirección, pitchers que se llevaron y no pisaron la lomita, para que se llevaron, Peraza fue para ir 3 veces al bate, dejaron al mejor catcher del mundo (dicho por jugadores de la MLB), dejaron a Yulexis, llevaron a Riscart que solo hace 4 meses volvio a los estadios (trabajaba en una panaderia), por que la dirección practicamente era la de Matanzas, donde están los buenos preparadores de este país.
    Los relevistas abrian, los abridores cerraban, el line up todos los dias cambiaba, una verdadera locura.
    Caballeros, Cuba tiene buenos jugadores y buenos preparadores, donde están?, no sigamos escondiendo las cosas, el pais gasto en la preparación de este equipo y los resultados?, por favor, sean criticos y analistas, asi no se ayuda a nadie. Digo … si queremos ayudar.

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