Yuniesky Maya hace realidad su gran sueño

Como todos conocen, el beisbol es un deporte especial, ávido de jugadores especiales, con características especificas. Más allá del esquema de las bolas y los strike se escapan particularidades específicas, donde se suele decir que hay que nacer para ello.

El derecho cubano Yuniesky Maya es un hombre que nació para el beisbol, y si usted no lo cree, viva la historia de sus inicios.

Por los años noventa, Maya se desempeñaba como recogedor de pelotas del estadio Capitán San Luis de su provincia natal. En algunas ocasiones participaba en las prácticas de su equipo, Pinar del Río, que en esos años gozaba de supremacía, principalmente en la zona occidental.

Cuando veía lanzar a sus ídolos del box, José Contreras, Pedro Luis Lazo, Faustino Corrales, Omar Ajete y otros; soñaba con estar allí algún día, en su lugar, o por lo menos en el banco.

Pero este hombre fue más que perseverante, insistió en probar su calidad, y con el consejo del manager de Pinar, en ese entonces, Alfonso Urquiola, tomó su primera oportunidad.

Se inicio jugando jardines en la Liga Azucarera, pero le fue tan mal que ni se encontraba con la bola. Un buen día su equipo estaba perdiendo y en su afán de versatilidad cojio la bola y lo hizo tan bien, que aquellos que fueron testigos del hecho le dijeron al joven que la pelota sería su única profesión.

Así comenzó su carrera en busca de sus sueños. Ese año se preparó en la liga de desarrollo y para la temporada del 2002-2003 cumplió su primera meta en aquel momento vistiendo la camiseta de Pinar del Río.

El 10 de Diciembre de 2003 debutó en la pelota amateur cubana el derecho que hoy engrosa la plantilla de los Nacionales de Washington en un partido desarrollado en el parque Juan Casanueva de Consolación del Sur, en su provincia natal.

Cuando el desafió estaba por ventaja de cuatro a favor del equipo contrario, Santiago de Cuba, y dos outs en el cuarto capítulo, hizo entrada el diestro, con corredor en tercera dominando al veterano receptor Rolando Meriño. A continuación retiró el quinto capítulo con pelotazo incluido, pero sin contratiempos. Más tarde en la sexta se le complicó el juego, cuando regaló un boleto gratis, y permitió un sencillo. Seguidamente le tocaron la bola, y en una gran reacción disparó a tercera, pero el antesalista Donal Duarte no llegó a tiempo.

Después de poner a uno fuera por jugada de selección en el plato, permitió sencillo al centro del terreno de Meriño, y un elevado de sacrificio al mismo lugar de Rey Isaac.

Dos meses y unos días después, el 18 de Febrero de 2004, retiró a su primer contrario por la vía del los strikes, el afectado fue el receptor de la Habana Williams Santiesteban.

En su segunda temporada (2004–2005), fue el mejor lanzador del torneo encabezando la efectividad desde la lomita con 1.61 por encima de Yadel Martí y Deinys Suárez, otros dos que actualmente también prueban suerte en el béisbol profesional.

En la pelota cubana Maya perdió solamente 30 partidos en 166 salidas, 13 de ellos por diferencia de una carrera, y uno solo por la regla de piedad, contra Ciego de Ávila el 31 de Enero de 2006, once carreras por una.

En 56 aperturas, ganó 49 partidos y salvó 31 para su franquicia, los medias verdes o tabaqueros de Pinar del Río; pintó de blanco a tres equipos. Su última lechada fue contra Holguín en duelo contra otro cubano que debutó esta temporada en las mayores el lanzallamas Aroldis Chapman, “otro que se las trae”.

Maya jugó con Cuba en las primeras dos ediciones del Clásico Mundial de Béisbol, en 2006 y 2009. En la Serie Nacional cubana 2008-2009, tuvo marca de 13-4 con efectividad de 2.22 y 119 ponches. En seis temporadas compiló foja de 48-29 y 2.51 de efectividad.

Hoy lanza con los Nacionales de Washington, y no tardará en mostrar su calidad en la lomita. Todos sus compatriotas de las mayores, y sus seguidores en Cuba conocen su coraje y valentía, sobre todo para imponerse a cualquier nivel en el deporte de las bolas y los strikes.

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